viernes, 18 de diciembre de 2009

Código de ética en la montaña


La Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo UIAA acaba de publicar el 11 de Diciembre, su "Código de Ética en la Montaña". Vale la pena dar un vistazo a su contenido:



Declaración de Ética en la Montaña:


1. Responsabilidad individual:
Alpinistas y escaladores practican su deporte en situaciones en las que existe un riesgo de accidente y donde la ayuda exterior que participar en esta actividad asumiendo su propio riesgo y siendo responsables de su propia seguridad.Las acciones de los individuos no deben poner en peligro a los que les rodean, ni dañar al entorno. Por ejemplo, la fijación de los anclajes en las rutas nuevas o existentes, no pueden ser aceptadas automáticamente.

2. Espíritu de equipo:
Los miembros de un equipo debe estar preparados para hacer concesiones a fin de equilibrar las necesidades y capacidades de todo el grupo. La subida siempre será más exitosa si los miembros apoyan y alientan a otros.

3. Escalada y Montañismo de la Comunidad:
Cada persona que encontramos en las montañas o en una pared de roca se merece el mismo respeto. Incluso en lugares remotos y las situaciones de estrés, debemos tratar siempre a los demás como queremos que nos traten a nosotros.

4. Visitar países extranjeros:
Cuando somos invitados en países extranjeros, siempre debemos comportarnos de manera cortés y con moderación. Debemos mostrar consideración a la población local y hacia su cultura ya que son nuestros anfitriones. Debemos respetar la ética local de escalada y y no taladrar ni colocar anclajes fijos en lugares donde haya una ética tradicional en su contra o donde no haya una ética establecida. Respetaremos las montañas sagradas y otros lugares sagrados y siempre buscaremos maneras de beneficiar y ayudar a las economías locales y las personas. La comprensión de las culturas extranjeras forman parte de una experiencia de escalada completa.

5. Responsabilidades de Guías de Montaña y otros líderes:
Cada guías de montaña profesional, otros líderes y miembros de los grupos, debe comprender sus respectivos papeles y el respeto de las libertades y los derechos de otros grupos e individuos. En esta declaración, reconocemos el alto nivel de la práctica alcanzado por el órgano profesional de los guías de montaña.

6. Situaciones de emergencia, heridos y muerte:
Debemos estar preparados para emergencias y situaciones que dan lugar a graves accidentes y la muerte. Todos los participantes en deportes de montaña deben entender de manera clara los riesgos y peligros, y la necesidad de tener los conocimientos y el equipo necesarios. Tienen que estar dispuestos a ayudar a otros en el caso de una emergencia o de accidentes y también estar preparado para enfrentar las consecuencias de una tragedia. Es de esperar que operadores comerciales, en particular, adviertan a sus clientes que sus objetivos pueden tener que ser sacrificados para ayudar a otros que estén en peligro.

7. Acceso y Conservación:
Creemos que la libertad de acceso a las montañas y acantilados de manera responsable manera es un derecho fundamental. Siempre debemos practicar nuestras actividades en el medio ambiente de manera sensible y ser proactivos en la preservación de la naturaleza y el paisaje. Debemos respetar siempre las restricciones de acceso y normas acordadas por los escaladores con las organizaciones de conservación de la naturaleza y las autoridades.

8. Estilo:
La calidad de la experiencia y cómo resolver un problema es más importante que si tenemos éxito o no. Siempre debemos tratar de no dejar rastro en la roca o en la montaña.
Marcha de aproximación al K2.

9. Primeras ascensiones:
El primer ascenso de una ruta o una montaña es un acto creativo. Deberá completarse de una manera al menos tan buena como el estilo y las tradiciones de la región. Se debe informar exactamente de la forma en que se logre el ascenso.
10. Patrocinio, Publicidad y Relaciones Públicas
La cooperación entre los patrocinadores y los montañeros o escaladores debe ser una relación profesional que sirva a los intereses de los deportes de montaña. Es la responsabilidad de la comunidad de los deportes de montaña "para educar e informar tanto a los medios de comunicación y al público de una manera proactiva.

11. El uso de oxígeno suplementario en Montañismo:
El uso de oxígeno suplementario en el montañismo de altura ha sido objeto de debate durante varios años. En este debate, entre los diferentes componentes relacionados con el temas se pueden distinguir los aspectos médicos y las consideraciones éticas. Los aspectos médicos deben ser de suma importancia para todos los montañeros. Los eticos son consideraciones que es mejor dejar que los escaladores tomen de manera individual; eso si, siempre que un escalador haga uso de oxígeno, debe tener en cuenta que debe eliminar las botellas usadas de la montaña.

12. Guía comercial de de expediciones de gran altura:
Es de esperar que los operadores comerciales, especialmente aquellos sin cualificación, que intentan picos de 8000m u otros comparables donde las posibilidades de rescate sean reducidas advertirán las limitaciones de los clientes a su cuidado. Todos los esfuerzos deben hacerse para garantizar la seguridad de este tipo de clientes y también para advertir a sus clientes de que los planes pueden limitarse para ayudar a otros que estén en peligro en la montaña.

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lunes, 14 de diciembre de 2009

Camino incierto… pero “cierto”




Este año se escapa con un sigilo inquietante en el que una suma de “Proyectos” realizados no dejan de sumirme en una extraña duda de si ha sido o no un año productivo. Creo que esto me deja bien claro el hecho de que, a veces, el objetivo no es tan importante como la manera en que recopilamos experiencias en el camino hacia el logro. El problema está aquí, cuan reconfortantes y positivas son estas experiencias. Si las pongo en la balanza, mi conclusión es que estamos inmersos en un arduo camino. Creo que nos ha tocado escalar la ruta más difícil de esta montaña llamada “tierra”. Vemos hacia arriba, hacia adelante y notamos que la escarpada cada vez es más difícil, muchos ya han abandonado, otros sienten que hemos errado el camino. Esta ruta no es nueva, ya habíamos comenzado hace años, pero siempre dejabamos todo para “después”. No nos preparamos los suficientes y ahora estamos aquí, desafiando la caída, la nuestra y la de los que están con nosotros.

Hay algunos que nos apasionan las cosas difíciles, sabemos que en ellas se puede innovar y entendemos el cuidado que hay que tener en cada paso. Además, todo camino tiene su final, toda escalada su cumbre y mientras más difícil el logro… más grande la satisfacción. Eso si, no puede haber dudas, no hay nada peor que la incertidumbre, ella hace que el camino se nuble, doblega las fuerzas y nos roba la pasión. Creo que todos estamos escalando la misma “ruta”… le pudiéramos poner el nombre de “VENEZUELA”, por los Andes, por sus costas… tal vez por su gente. Viene a mi mente, a principio de los años 80, en los que con mi gran amigo y “hermano” de montaña ecuatoriano Manuel Jácome abriéramos una nueva ruta en el volcán “Cotacachi” de Ecuador, llamamos a la ruta “Venezuela”… el orgullo llenaba el logro de un esfuerzo lleno de peligros e incertidumbre. Pero desde un principio sabíamos que lo lograríamos.

Este año las cosas se han hecho más difíciles. He tenido la oportunidad de viajar a Tibet, un país “aplastado” por ideologías totalitarias en el que las mentes se ofuscan y el futuro se hace incierto, y como cuando voy a la montaña, siempre pienso en el regreso, el regreso a mi realidad, esa en la que quiero ser libre de escoger yo mi camino y tal vez… orientar a mis hijos a que tomen el suyo, pero me doy cuenta que cada vez el camino se hace más difícil. Ahora ya no hablamos de Venezuela, ahora es la Tierra, es una lucha entre “pobres” y “ricos”, entre “desarrollados” y “en vías de desarrollo”, “productores de energía” y “consumidores”… son demasiadas diferencias para poder entender que todos estamos escalando la misma montaña… una montaña llamada “TIERRA”. Son diferentes “rutas”, “técnicas” y compañeros de “cordada” pero solo una meta y esa meta es la SUPERVIVENCIA, la de nuestros hijos, la de los que nos acompañan en este esfuerzo por tratar de llevar un mensaje más cónsono ante la indolencia de muchos “lideres” que solo están borrachos por el logro del poder y el dinero.

Seguro de que el próximo año el brillo de la nieve y la claridad de los horizontes desde lo alto de una arista nos brindará la posibilidad de tener éxito en lo que nos propongamos… en lograr la cumbre. Porque con nosotros o sin nosotros, SIEMPRE HABRÁ UN CAMINO… SIEMPRE HABRÁ UNA CUMBRE.

lunes, 19 de octubre de 2009

Kailash... La montaña interior


Kailash… La montaña interior.

Dos meses fuera de casa resultó una eternidad, aunque si lo mido en función de las experiencias vividas, puedo concluir que en Tibet el tiempo no se mide por el calendario… se mide por las experiencias y de esas, si me traje muchas. Ya habían pasado varios años, tal vez más de 7, en los que el nombre del “Kailash” había estado resonando en mi mente y con toda mi fuerza de igual manera traté de concretar un programa que me permitiera, con un grupo idóneo, ponerme en contacto directo con un país y una cultura, que a pesar de su valor como sociedad, pudiéramos llamar… “En peligro de extinción”.

Solo al salir del Tibet, en aquel balcón de “Kodary” (Población fronteriza de Nepal con Tibet) que me servía de “Atalaya”, el balcón del “Kailash Tashi Deleck” Guest House, me pude percatar de la vivencia de los días transcurridos en esta remota tierra del mundo. Había dejado hace algunos minutos el “Puente de la amistad” que divide la vida estos dos países (Nepal y Tibet) en dos trozos movidos por ritmos diferentes, culturas diferentes. Fueron dos horas que marcaron definitivamente el cambio entre una vida humilde pero con alegría (Kodary-Nepal) y la otra (Zangmu-Tibet) opulenta pero oprimida y triste. Para mi, entrar y salir de Tibet (Hoy invadido por China), fue una experiencia en la que quedo de manifiesto la opresión de un estado “totalitario” sobre sus países vecinos. Restricciones en los medios de comunicación, Internet, literatura, en la que la menor presencia del Dalai Lama implica el decomiso o la destrucción. Esa mañana en la frontera, superamos el “tapón humano” en las oficinas de migración bajo el más absurdo proceso de corrupción… 30 minutos de derechos ajenos “violados” para nada, para luego pasar horas en el balcón del “Guest House” oyendo en mi I-pod “Good Bye Milky Way”, indiferente al cornetéo, al caos… yo se que se resolverá, siempre se ha resuelto, cada mañana durante horas lo imposible se hace posible en el pueblo de “Kodary”.

El Kailash, para mi fue la materialización de un sueño. Se trataba de visitar un lugar que más allá de este mundo, nos transportaría hacia otra dimensión, se trataba de visitar una montaña que no significaba nada si se veía por fuera, era una montaña que había que visitarla con nuestra presencia interior. Creo que esto no fue muy difícil, desde el momento en que entré a Tibet, la realidad de una China que trata de modificar a pasos agigantados no solo la cultura sino también el ambiente de una tierra que durante muchos años se ha negado a sucumbir a esta barbarie, me obligó a encerrarme en mi mundo y tratar de hacer caso omiso a una serie de hechos que se ivan desarrollando día tras día confirmando lo que ya había escuchado sobre este país de montañas profundas a través de las cuales se llegaba a otra dimensión. Hoy por hoy creo que esas puertas se han cerrado, El Estado Chino creo que está poco interesado en mundos que estén más allá de la economía y el poder político que representa el anexarse un territorio que además de sus privilegios fronterizos es la principal fuente de agua y algunas riquezas minerales de China.

Pero la realidad va más allá, la riqueza de Tibet radica en que su cultura tiene mucho que enseñar a la sociedad actual, enseñarnos como el trabajo justo es la base de un mundo interior rico y proclive en el que cada día el esfuerzo personal es la base de la “supervivencia”… porque Tibet está sobreviviendo. Para mi percatarme de esto no fue muy complicado después de atravesar más de 800 km. por tierra y poder compartir con esos rincones escondidos en los que los años hablaban por si solos de una tierra desvastada a punta de violencia y destrucción. En cada rincón ruinas de lo que había sido una cultura ancestral adaptada a uno de los lugares más difíciles del mundo en los que, un gran desierto a más de 4.500 metros de altura alberga a una de las poblaciones más fuertes y pacificas que nos podamos imaginar. Nómadas que con sus hábitos ancestrales han podido convivir con la paz de estas montañas y la violencia del invasor, manteniendo a pesar de todo su orgullo, su identidad y sobre todo su cultura, esa misma que permite convertir algunos lugares terrenos en “sucursales” del mundo espiritual, como en nuestro caso fue el “Monte Kailash” y el “Lago Manasarovar”, donde nos pudimos percatar que, en efecto, más allá de esa realidad cruda y violenta como lo es la invasión China a este país, un pueblo sigue profundizando sus creencias y visitando a sus Dioses tal como lo hacían hace cientos de miles de años. Girar alrededor de esta hermosa montaña (El Kailash) es como sumergirse en una dimensión en la que desaparece la violencia y en la que el tema de las diferencias culturales o religiosas dan paso a otra dimensión, la dimensión de “La Fe”. Esa misma fe que nos mantiene a todos pensando en que las cosas van a cambiar… tienen que cambiar. Esa misma fe que nos obliga a seguir adelante escalando nuestra… MONTAÑA INTERIOR.

martes, 23 de junio de 2009

"Cuadruple empate"... Ética en la montaña o "La montaña Ética"




Una vez más surge el dilema entre “ética” y “competencia” (para no utilizar la palabra deporte). En este caso y tal como abordara meses atrás, me pude percatar que se estaba llegando coincidencialmente a un punto en el que una vez más este fenómeno iba a llegar a las páginas de la prensa especializada. La española Edurne Pasaban lograba su duodécimo “ochomil” (El Kangchenjunga) y se perfilaba para el momento como la primera mujer con mayor probabilidad de lograr escalar los “14 ochomiles” en el mundo, sin embargo y de manera lógica no podíamos dejar atrás a la austríaca Gerlinde Kaltenbrunner y la italiana Nives Meroi quienes tienen todos sus ochomiles escalados sin oxígeno. La austriaca quiere escalar los dos que le quedan, K2 y Everest, sin él. A Nives le faltan el Kangchenjunga, Makalu y Annapurna.

Tal como me lo había podido imaginar y a pesar de que ellas hablaran de “un proyecto personal alejado de la rivalidad, de la competición“, nos encontramos en las páginas de los medios que, con la aparición de “don nuevas contendientes” la Coreanas Oh Eun-Sun y Go Mi-Sun, que haciendo gala de todos los artificios de la tecnología moderna han logrado escalar en un tiempo verdaderamente inusitado 11 de las montañas más altas del mundo sin opreocuparse mucho por "el como". Esto naturalmente a disgusto de los más "puristas" que comienza a sacar “los trapitos al aire” y a hacerse un planteamiento sobre lo que es o no valido en la escalada a las montañas más altas del planeta.

Nuevamente nos preguntamos… ¿Por qué escalamos montañas?, ¿Se trata acaso de probar al mundo que hay seres con características especiales llamados “ochomilistas”?, o es más bien un encuentro personal con los límites de la lógica y el razonamiento humano, que nos permite crecer como personas y sociedad. Estoy seguro que cada montañista tiene un significado particular a todas estas “aventuras” que hoy día son realizadas en los más recónditos lugares del planeta, sin embargo hay valores que van más acorde y son más congruentes con el significado en sí de escalar montañas que van más allá de cualquier discusión. Usar o no medios artificiales, desde un par de botas plásticas isotérmicas hasta las “acostumbradas” botellas de oxigeno, dan una muestra clara de lo limitado de la discusión de los alcances que se han logrado en el área del montañismo del nuevo milenio. El planteamiento a futuro seguramente será quién haga los “14 ochomiles” en menos tiempo, convirtiendo así está actividad en un show medíatico donde sentados en las butacas de nuestras casas nos entretendremos viendo cuantas personas pierden la vida en el intento o el despliegue de marcas llenando con sus vistosos colores prístinos ambientes de las cordilleras más altas del planeta.

Nada nuevo con lo del tema del “oxigeno”, ya en 1924 Mallory e Irvine habían logrado alcanzar los 8220m sin la utilización de oxigeno artificial en las pendientes del Everest y con algunas otras escaladas aisladas, en 1974 Messner decreta “no al oxigeno” en el mundo de la montaña. A partir de ese momento, muchos se fueron sumando a esta idea, Jerzy Kukuczka, Juan Oiarzabal, Ivan Vallejo, Carlos Carsolio y muchos otros que a pesar de haber utilizado oxigeno en sus ascensos, consideran hoy día la posibilidad de emprender este tipo de escaladas con el menor apoyo artificial posible.

Creo que el planteamiento debería ser más acorde con el ambiente especial que envuelve las montañas, creo que el verdadero valor debe ser el tratar de hacer expediciones menos tecnológicas y más “ambientales”… menos desechos en los campamentos, menos recursos económicos desplegados en los logros y más interacción con la cultura y las realidades del entorno. De lo contrario el montañismo no será otra cosa que “llevarnos las ciudades a las montañas”.

Reinhold Messner, pionero en la escalada a los “ochomiles” sin oxigeno nos dejó esta reflexión:
“Yo no había venido porque quisiera escalar el Everest a toda costa. Mi deseo era conocer esta montaña, en toda su magnitud, dificultad y dureza, y estaba resuelto a renunciar a su cumbre si no podía escalarla sin mascarilla: con los modernos aparatos de oxigeno, la cima del Everest es, como se ha dicho, igual a la cima de una montaña de 6.000 metros. Para experimentar lo que es esta altura, no me es imprescindible el Everest; cualquier montaña de 6.000 metros puede ofrecerme esta experiencia. Para hacerme cargo de la grandeza del Everest, para percibirla y poder palparla, debo escalarla sin trucos técnicos. Solamente así sabré lo que siente allí un ser humano, qué nuevas dimensiones se le abren y si pueden obtener una distinta relación cósmica”

martes, 3 de marzo de 2009

Montañas y vida


Cada paso abre un mundo de experiencias que me llenan de vida, me permiten vivir mis propios límites y conocer un poco los de mi entorno… esa es la montaña, esa es el camino que yo conozco, el que siempre me ha permitido crecer y entender desde mi punto de vista particular muchos de los fenómenos que han surgido a lo largo de la historia del Montañismo.

Con mucha inquietud, me han llegado comentarios y opiniones sobre una grabación de la muerte de un Guía Mendocino en el Aconcagua que ha estado circulando en la “red” (http://www.youtube.com/watch?v=j6WxFqu5jIE), no es la primera vez, ni creo será la última que un fenómeno de esta índole circule entre los que “hacen vida” en la actividad de la montaña. Cosas como la acontecida en esta grabación suelen suceder más a menudo de lo que nos lo imaginamos, pero la falta de documentación que genere ese efecto “publicitario” permite que pasen “bajo la mesa” y no dejen de ser meras casualidades estadísticas.

Los lugares de acceso masivo de visitantes, como en este caso pudiera ser la ruta “normal” del Aconcagua, da pie a que muchas personas poco o mal preparadas se adentren en un mundo que les es ajeno, tornando ese mismo ambiente en algo que muchas veces puede convertirse en “inhumano”. Las emergencias en las altas montañas están de la mano del que osa adentrarse en ellas sin el más mínimo respeto por lo que ellas representan para aquellos que dedican su vida a recorrer estos ambientes mágicos en los que se logra un perfecto equilibrio entre la persona y el ambiente, ensalzando la vida a tal grado que algunas veces y aunque la muerte nos sorprenda repentinamente esta no es más que el reflejo de una fuerza de vida en la búsqueda de ideales superiores, valga la pena aquí mencionar los nombres de esos tan queridos amigos que no dejaron otra cosa que aprendizaje como José Luís Pereira, Marcos Bustamante, José Antonio Delgado, entre otros. Su partida fue sin duda dolorosa para todos, sin embargo lejos estuvo de un “deplorable” espectáculo mediático, en los que se usara la tragedia para ensalzar la muerte, al contrario, ellos fueron a pesar de su desaparición física portadores de un mensaje de vida, donde las montañas fueron el camino hacia una cumbre superior… su cumbre de vida.

Lamento sin duda la muerte de Federico Campanini, pero más lamento la dolorosa actuación de aquellos que no supieron comprender el verdadero significado de la vida… de las MONTAÑAS.