martes, 21 de febrero de 2012

Pico Humboldt… una montaña de lujo.


          

            Definitivamente la montaña venezolana es una excelente elección para todos los amantes de la naturaleza y de las actividades al aire libre y si hablamos de “Alta Montaña” no podemos dejar de mencionar a nuestra hermosa Cordillera Andina, protegida ampliamente por una red de Parques Nacionales y Monumentos Naturales que tienen por objetivo resguardar sus encantos para el aprovechamiento consciente de toda la humanidad. Sin duda alguna hay una ruta “consentida” entre todos los montañistas y excursionistas experimentados que puede adaptarse a todos los gustos y necesidades, desde observadores de aves hasta avezados escaladores, me refiero a la ruta que asciende desde el Parque Recreacional “La Mucuy”, hasta alcanzar las cumbres nevadas de “La Corona” que culmina con las alturas de los Picos Humboldt (4942 m)  y el Bompland (4880 m).

            Quisiera permitirme dividir este recorrido en tres etapas que pudieran muy bien adaptarse a las necesidades de cada interesado. En todas es importante tener en cuenta una premisa importante que es la de que por encontrarnos dentro de un Parque Nacional (Sierra Nevada), nuestro comportamiento y cuidado hacia el ambiente debe ser EXTREMO, y debemos solicitar a las autoridades del Parque la correspondiente información y permisología. La primera etapa, excelente para aquellas personas amantes de la naturaleza en la que una exuberante vegetación y la abundancia de aves puede ser una prioridad, es la etapa comprendida entre “La Mucuy” (2130 m)  y la “Laguna La Coromoto” (3300 m), esta etapa nos puede llevar unas 5 horas aproximadas de recorrido y si la vamos a hacer ida y regreso durante el día, conviene comenzar la caminata temprano en la mañana. Hay abundancia de agua en el trayecto y debemos prestar importante atención al cruce de las “quebradas” del “Oso” y “La Coromoto” ya que en épocas de lluvia suelen crecer a niveles preocupantes. Este trayecto tiene su verdadero premio al alcanzar los predios de la laguna “La Coromoto” donde tímidas truchas y un agradable frío ya nos ilustran la entrada del páramo andino con too su esplendor. Existe la posibilidad de acampar y descender al día siguiente.

            La segunda Etapa, ya reservada para excursionistas más experimentados y que requiere de mayor tiempo y planificación es “Laguna La Coromoto”-“Laguna Verde”(4000 m). Este recorrido es verdaderamente espectacular, dejamos a nuestras espaldas el cañón de la Coromoto y ante nosotros aparecen repentinamente las nieves eternas del Humboldt y hacia la derecha el páramo de la Concha complementa el paisaje. Es sobrecogedor ver como la “Alta Montaña” se apodera del ambiente… de nuestro espíritu. Esta subida es exigente porque el caminar se hace más irregular y la altura comienza a “jugar” con nuestro cuerpo sin embargo una jornada de recorrido (aprox. 6 horas) serán suficientes para culminar extasiados con la aparición de la “Laguna Verde” reflejando en sus aguas las blancas cumbres del Humboldt y El Bompland.


            Para finalizar y solo para aquellos entrenados en las técnicas de escalada en “Alta Montaña”, está la tercera y última etapa de esta propuesta “Laguna Verde”- “Pico Humboldt”, existen varias rutas para este recorrido pero al final todas culminan en el glaciar que rodea a la segunda montaña más alta de Venezuela. Particularmente yo recomiendo la utilización de un Guía especializado (AVIGM/ http://www.alfredoautiero.com )  es un recorrido que ha de comenzarse en la madrugada y que nos llevará hasta los 4.980 metros de altura, hay que prever todo el día para ello y no debemos olvidar agua, comida y porque no… luz para la noche. No debemos perder de vista que las técnicas de escalada en Alta Montaña requieren de destrezas especiales y este recorrido es exigente física y técnicamente.



Reseña geográfica e histórica
de: Vicente Carrillo B.


Las cumbres más elevadas de Venezuela, se encuentran en la región andina, en las sierras nombradas Nevada de Mérida, de Santo Domingo y del Norte, también conocida como La Culata. Con un origen tectónico [telúrico], las vertientes de las montañas andinas, forman una sucesión de niveles escalonados y de valles alargados que acumulan capas sucesivas de sedimentos. En la Sierra Nevada encontramos los picos o cimas sobresalientes de mayor renombre en la región, entre ellos el Bolívar (5.007 msnm), el Humboldt (4.940 msnm), el Bonpland (4.890 msnm), La Concha (4.870 msnm), El Toro (4.730 msnm) y El León (4.720 msnm), todos ellos desdoblados en cumbres, riscos y gargantas colosales que en su momento inspiraron aquel fabuloso y hermosísimo mito de las Cinco Águilas Blancas.

La Sierra Nevada de Mérida posee los únicos glaciares de Venezuela y comenzó a ser explorada formalmente a mediados del Siglo XIX. La expedición del Botánico Pierre Burgoin (1.831-1913) en 1868, alcanzará por primera vez la cima oriental de El Toro. Más tarde el Dr. Alfredo Jahn alcanzará la cima occidental del mismo pico, el 17 de Marzo de 1910. El mismo año, llegará al entonces existente glaciar del Pico Espejo y logrará, el 18 de Enero de 1911, la que es tenida como su mayor proeza: la ascensión a La Corona, cuyos picos gemelos habían sido bautizados por él como Humboldt y Bonpland.

El Pico Humboldt fue escalado por segunda vez por Luís Ruiz Terán, en 1945. En esa ocasión ascendió igualmente al Bonpland y a un picacho vecino que desde entonces lleva su nombre. Entre el Humboldt y el Bonpland (La Corona), encontramos el más importante glaciar de las cumbres andinas venezolanas, cuyos deshielos se acumulan en las lagunas Verde (3.800 msnm) y El Suero (4.200 msnm). Se trata de un glaciar todavía imponente, de unos 30º–40º de inclinación, accesible por la vía Norte que parte de la Laguna Verde. La vía de El Suero, también lo hace accesible. Ambas vías de acceso plantean dificultades y riesgos, tanto por su inclinación como por el cúmulo de piedras sueltas.



El glaciar de La Corona viene experimentando desde hace décadas, una importante disminución de tamaño a causa de las variaciones climáticas. Nuestro amigo el Profesor Charles Brewer Carias, nos refiere cómo a finales de la década del 50 del pasado Siglo, el Glaciar se extendía hasta las proximidades de la Laguna Verde, haciendo imposible el acceso a la cumbre por esa vía. Alfredo Jahn, quien había analizado el deshielo progresivo en estas elevaciones, nos indica en sus datos y registros fotográficos, que el límite inferior de los glaciares, se ubicó para 1912-1925 alrededor de los 4.500 msnm en el lado Norte de la Sierra Nevada de Mérida. Entre los años de 1977 y 1998, desaparecieron los glaciares de Timoncitos, al sureste y suroeste del Pico Bolívar y los del flanco sur del Humboldt y del Bonpland. Hoy en día sólo se aprecian acumulaciones estacionales de nieve, en esas áreas despejadas por los otrora vetustos glaciares.

Interesa destacar que en la zona de deshielo del glaciar, se acumulan depósitos de derrubios que forman las llamadas “morrenas”.  El glaciar baja desde la cumbre y a su paso, como nos dice Brewer Carias, incorpora y desliza materiales que encuentra en el camino. Estas “morrenas” de suyo resbaladizas, a veces cortantes, se aprecian en las vertientes de las montañas que nos llevan desde La Coromoto a La Verde y de allí al glaciar que se sitúa en la base del Humboldt. Existen numerosos registros que demuestran el retroceso del glaciar en comentarios, aunque al parecer, en algún momento en el año 2001, habría dado signos de insipiente recuperación. Sea lo que fuere, todo indica que Alfredo Autiero tiene razón al alertarnos que estaríamos en presencia de un ser en trance de extinción.

El tema de la desaparición de los glaciares constituye un fenómeno mundial y, como apunta Brewer Carias, no necesariamente vinculado al llamado “calentamiento global”. A todo lo largo de la Cordillera de Los Andes, se expresa con idéntica significación en Venezuela, en Ecuador ó en el Perú, donde se concentra el mayor número de glaciares de las zonas tropicales. Y en casos puntuales, la totalidad de las aguas utilizadas por comunidades aledañas durante la estación de sequía, proviene de reservorios naturales alimentados por el deshielo glaciar. Un asunto preocupante que como hemos dicho, se expresa en mayor o menor medida en los glaciares de todas las regiones tropicales del mundo. 

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