lunes, 31 de diciembre de 2012

Roraima... "la montaña de cristal"




Cuando nos referimos a un distante punto que es el hito divisorio por naturaleza entre tres países, sin duda nos estaremos refiriendo al Roraima. Sin embargo, pecaríamos de simplistas si nos referimos a esta mágica montaña sin comentar lo especial que es ella. Se ha dado por llamar "Mundo Perdido", gracias a los relatos del escritor ingles Sir Arthur Conan Doyle, a una vasta zona, que en su mayoría se encuentra ubicada en los estados Bolívar y Amazona del territorio venezolano. Se trata de un altiplano o mejor dicho, Tierras Altas de Guayana o Pantepuy, cuyo origen se remonta a las épocas más antiguas de Venezuela y América del Sur, en las que se fueron depositando grandes cantidades de arena rocosa y algo de rocas volcánicas.
Esta zona, que se formó aproximadamente en el Precámbrico (1.600 a 2.000 millones de años). Hoy día la conocemos como la Formación Roraima, cuya progresiva erosión ha dado lugar a unas peculiares montañas, llamadas por los nativos pemones "tepuyes", cuya característica fundamental es la presencia de abruptas y grandes paredes rocosas que las separan de las zonas que las rodean, dando condiciones para la vida animal y vegetal, sin duda especiales, a especies cuyas características se deben a las adaptaciones al ecosistema extremo de estas altiplanicies. Entre estas raras adaptaciones podemos nombrar de manera muy especial el fenómeno de "carnivorismo" de algunas plantas, mediante el cual han logrado complementar la escasez de sales minerales a través de un sofisticado sistema de captura de insectos.
El caso del Roraima, al que nos referimos en esta oportunidad, se trata del tepuy más visitado, por su fácil acceso e infraestructura apropiada en lo que respecta a senderos, porteadores, lugares para acampar, etc. Aparte de esto, y a raíz de una prohibición de visita a todos los tepuyes, emanada desde la Dirección General Sectorial de Planificación y Ordenamiento del Ambiente, del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (por decreto N° 1233, de fecha 2 de noviembre de 1990), los nativos del lugar ejercieron presión directa y lograron con el gobierno un "hagámonos la vista gorda" con el Roraima.
Este es el tepuy más alto y con sus 2810 metros es el punto más alto de Brasil y Guyana y debe su nombre a la palabra Taurepan (pemon), "Dodoima", que significa "Gran verde-azulado", en cuya cima la diosa Kuin reina sobre los seres civilizados. Su cercanía al tepuy Kukenan y su considerable altura lo hacen, especialmente en el sector occidental, un lugar en el que las lluvias son casi constantes. Sin embargo, podemos definir una temporada de menor pluviosidad entre los meses de diciembre y marzo, que son los de mayor afluencia de visitantes, entre los que destacan alemanes, ingleses, e italianos.

¿Cómo llegar?
Ahora bien, muchos se preguntarán, ¿cómo ir al Roraima? Bien, no se trata de algo tan sencillo como ir a Nueva York o Miami. En efecto, si tomamos en cuenta los costos y la distancia desde el centro de Venezuela, esta premisa no es tan absurda. Sin embargo, hay lugares que bien valen el esfuerzo y Roraima es uno de ellos. Comencemos a analizar algunos aspectos del viaje. En primer lugar: el transporte.
Partiendo de la premisa de que la referencia es la ciudad de Caracas, hay dos alternativas: tierra o aire. En el primer caso, podemos comenzar a analizar el caso de que viajemos con nuestro propio carro. La vía principal y más lógica es la "carretera" de Occidente, pasando por el Guapo, El Tigre, Puerto Ordaz, es preferible esta vía a la de Ciudad Bolívar ya que el cruce del río Orinoco con la chalana puede causarnos retardo. Después hay que tomar hacia Guasipati, El Callao, Tumeremo, El Dorado, Km 88, Luepa, Kamoiran, San Francisco de Yuruani y finalmente, con vehículo tracción en las cuatro ruedas llegaremos a Paraitepuy del Roraima. Con esto habremos completado un recorrido total que, de acuerdo a la capacidad de consumo del vehículo, representa "varios" tanques de gasolina. En este sentido vale la pena ser cuidadoso a partir de la población de El Dorado, ya que las estaciones de gasolina escasean y generalmente suelen estar cerradas de noche. En este sentido, si planeamos hacer el viaje en un solo día (16 horas aprox.), entraremos a la Gran Sabana a principio de la noche. En todo caso, Km 88, Luepa y Kamoiran, tienen gasolina.
Tomando esta opción, del viaje por tierra, existe también la alternativa de transporte público, bien con autobús (que los hay de muy buena calidad) o bien con "carro por puesto" o "libre", en cualquier caso es preferible utilizar Ciudad Bolívar como punto de trasbordo intermedio, ya que desde allí salen, a finales de la tarde autobuses con dirección a Santa Elena de Uairen. No nos olvidemos que en algunos casos estos autobuses suelen ser algo parecidos a una "nevera" (no olviden tomar las previsiones y llevar un abrigo siempre a la mano). Otra cosa digna de ser tomada en cuenta es que, si nos vamos a detener en San Francisco de Yuruani, sin llegar hasta Santa Elena, hay que avisarle al chofer para que él deje el equipaje en el lugar más apropiado. También, por razones obvias en nuestro país, es importante tener los documentos de identidad (cédula o pasaporte) a la mano.
En el caso de tomar la alternativa de transporte público, al llegar a San Francisco, si no llegan en la madrugada o tarde en la noche, hay que proceder a la contratación de otro vehículo 4x4 que nos lleve hasta Paraitepuy del Roraima. En su gran mayoría, los habitantes de San Francisco son evangélicos y suelen no trabajar los días sábados. Hay que evitar en lo posible tener que hacer cualquier diligencia en este pueblo ese día. Por cierto, se me olvidaba comentarles que entre los habitantes de Parai Tepuy y San Francisco hay ciertas "rivalidades", debido fundamentalmente a la contratación de porteadores, por lo que les recomiendo, sinceramente, contratar a estos porteadores en Paray Tepuy, lugar desde el cual debemos comenzar nuestra caminata de manera casi obligada, a menos que vayamos en bicicleta, en cuyo caso el paso está permitido hasta el río Kuquenan.


Otra de las opciones, especialmente cuando el tiempo es apremiante, es viajar vía aérea. Si este fuera el caso, existen dos alternativas principales: la primera, los vuelos comerciales, y la otra, los vuelos "Charters". Hay varias líneas aéreas que cumplen sus vuelos regulares hasta Ciudad Bolívar y/o Puerto Ordaz. Estos objetivos son obligatorios, ya que no existen vuelos que saliendo desde Caracas o Maiquetía lleguen hasta Santa Elena u otro lugar cercano. Es importante tener bien en cuenta la hora de salida del vuelo entre Ciudad Bolívar o Puerto Ordaz y Santa Elena. Rutaca tiene un vuelo diario que hace esta ruta y Transmandú.

¡A buscar porteador!
En cuanto a la contratación, o mejor dicho, negociación con los porteadores, es necesario tener en cuenta algunas premisas. La primera es que ningún grupo puede visitar el Roraima sin un guía o porteador que lo acompañe. La segunda, cada porteador o guía cobra Bs 1.000 diarios y no carga más de 15 Kg. Piénselo bien y saque la cuenta antes de hacer el equipaje. ¡Ah! Y no se olvide de llevar efectivo. El tiempo mínimo, a efectos de pago, para llegar a la cima del Roraima es de tres días. Esto significa que si usted desea llegar en dos, indistintamente tendrá que pagar tres. En cuanto a porteadores, puedo recomendarles ponerse en contacto, al llegar a Parai Tepui, con Basilio, Epifanio, Braulio o el Sr. Casto Ayuso, todos ellos nativos del lugar.
A medida que nos acercamos al Roraima, éste nos va mostrando de una forma cada vez más evidente el camino a tomar. Se trata de una extensa cornisa que asciende transversalmente desde el bosque que se despliega a los pies del tepuy. Desde que entramos a este bosque, un mundo mágico comienza a envolvernos y todo toma una dimensión diferente: paredes de 300 y más metros que se levantan verticales queriendo tocar el cielo, desde donde caen inmensas cascadas que de vez en cuando nos rocían con sutil caricia. Esta constante humedad le da a la vegetación un aspecto único y características muy especiales que contrastan notablemente con la aridez de la sabana circundante.


Cuando la fuerte pendiente cambia abruptamente su inclinación, un caos de formaciones rocosas nos da la bienvenida a la cumbre. Extrañas y sugestivas formas y siluetas de rocas sobresalen aisladamente por doquier. La noche siempre le da un aspecto más inquietante, aunque no menos hermoso a este lugar.
El límite es la imaginación
Lluvia y Roraima, ¿cuál es la diferencia? El Roraima es un tepuy cuya altura de 2.610 metros establece notables cambios de temperatura. Durante el día la fuerte radiación solar, recogida por la oscura capa rocosa de su cumbre y en la noche el frío y el fuerte viento, producen estados de condensación elevados. Todo esto, aunado a la gran cantidad de selva que circunda toda la región. Estas combinaciones hacen que en esta extensa zona la lluvia sea un elemento común. Sin embargo, la inigualable belleza de este lugar nos hace olvidar cualquier contratiempo.
La exploración de la cima del Roraima requiere, para poder apreciarlo realmente, por lo menos tres días de permanencia. Es importante tener siempre en cuenta que es muy fácil extraviarse, por lo que siempre recomiendo salir acompañados de un guía, con algo de abrigo, comida y luz, además de tener una bitácora del recorrido a realizar. Hay que evitar los valles y cañones muy profundos, ya que salir de ellos generalmente se hace complicado, debido a las paredes verticales que los delimitan.


Entre los puntos de mayor interés a visitar podemos citar: "El hotel", situado en las proximidades de la entrada común a la cima del tepuy. Hoy en día existen varios de estos "hoteles", grandes formaciones de roca que permiten albergar una o varias carpas con excelentes condiciones de cobijo y resguardo, con un único y grave problema: la basura. Entre estos "hoteles" cabe destacar: Maverick, San Francisco, Yakusi. Otro lugar de mucho interés es el Valle de los Cristales, ubicado en el extremo sureste de la montaña, que nos muestra uno de los aspectos más llamativos de estas formaciones como lo es la presencia de afloramientos de grandes cristales de cuarzo, que lentamente han sido devastados por los miles de visitantes y nativos que recorren el tepuy durante todo el año. No podemos dejar de mencionar el "Punto Triple", llamado así por ser confluencia fronteriza entre Venezuela, Brasil y Guyana, caracterizado por un gran hito de concreto blanco fácilmente reconocible. Muy cerca de este lugar, está el "Valle del Norte", una de las zonas con más vegetación en la cima del Roraima y, un poco más al suroeste, se encuentra ubicada "La Fosa", lugar mágico en el que las aguas cristalinas del tepuy se han ido concentrando hasta formar esta gigantesca cavidad que bien vale la pena visitar.
En fin, el Roraima nos brinda un sinnúmero de posibilidades extraordinarias, cuyo límite es nuestra imaginación. Pero lo más importante al visitarlo es no olvidar la fragilidad ecológica de este lugar y tratar de evitar todo aquello que pueda representar un daño a su ambiente. ¡Ojo con la basura!.

domingo, 11 de noviembre de 2012

AVENTURA Y RIESGO




El concepto de "Riesgo" en mi entorno se manejó bajo la premisa de la "experiencia" y la "responsabilidad"



Me encontraba arrastrándome por aquel oscuro túnel por el cual escasamente cabía mi cuerpo, al final aquella luz me decía con certidumbre que faltaba poco para terminar aquella agonía, de pronto, unas manos frías tomaron mis pies y me ayudaron a salir de aquel aprieto. El ahogo había terminado, un profundo aliento llenó mis pulmones y estallé en llanto... había llegado a este inhóspito mundo en el cual las guerras, enfermedades, accidentes naturales y demás inevitables contratiempos me enseñaban que cada paso debía de estar lleno de cautela y además de un fuerte deseo de ser feliz, para así poder sacarle provecho a esa maravilla que todos hemos dado por llamar vida. 

El concepto de “Riesgo” en mi entorno, se manejó bajo la premisa de la “experiencia” y la “responsabilidad”, fui creciendo en un ambiente donde las actividades que hacía, principalmente mi padre (Apnea y Automovilismo), se veían más a través del disfrute que él obtenía que en función del peligro que estas representaban para su integridad personal, que por cierto, se sustentaba definitivamente en su felicidad.

Y así me llego el momento de tomar mis decisiones… de “arriesgarme”. Recuerdo yo mis primeras caídas, una muy significativa, en los albores de mis caminatas hacia “grandes montañas” cuando tan solo tenía 14 años y me aventuré con un grupo de “pequeños” amigos a intentar ascender hasta la máxima cumbre de nuestro país… el Pico Bolívar, nadie podía creer tamaña osadía, que por poco termina en tragedia después de un resbalón por las fuertes pendientes nevadas de la “Roca Táchira”. Por suerte una oportuna cuerda detuvo la caída y de aquello quedó lo más importante… la alegría del recuerdo y la experiencia de tener que prepararnos mejor para futuros logros, que seguramente serían  mayores y más exigentes… como realmente así lo fueron. 


Hoy día debido al gran poder que han tenido los medios y con ello la creciente necesidad de retomar ese contacto perdido con la naturaleza, nos hemos volcado con mayor fuerza hacia un sin número de actividades al “aire libre”, con todas las implicaciones que ello conlleva, entre otras el riesgo implícito de que estas se desarrollan en un entorno fundamentalmente ajeno y diferente a
l que cotidianamente conocemos y “controlamos”. Definitivamente este riesgo queda matizado por la alegría del logro que muchas veces ronda el límite de lo humanamente posible. De esta manera logramos explorar nuestras emociones y nos fortalecemos para así insertarnos nuevamente en la cotidianidad de un mundo que nos demanda más fortaleza… especialmente emocional.



Ahora bien, aparece entonces la palabra “Responsabilidad” y comienzan las implicaciones de lo que se debe y lo que no se debe hacer, de cómo, cuándo y dónde y esto a su vez trae normativas y leyes que, tal vez nos aparten de la esencia de ese momento tan especial llamado “libertad” y convertimos el riesgo en un “negocio” que al no ser sustentado llega hasta los límites de lo que pudiera ser llamado un “acto delictivo”. 

Ejemplos tangibles de esto los tenemos en los 7 continentes y pudiéramos citar cientos de casos, pero solo citaré 3 ejemplos puntuales, que por sus implicaciones mediáticas son de fácil identificación.

El 10 de mayo de 1996 unas 40 personas se encontraban intentando llegar a la cumbre del Everest y la entrada de un “frente” de mal clima dejó atrapadas en las zonas altas de la montaña a un buen grupo de ellas de las cuales se toparon con la muerte 19 de ellas (http://desnivel.com/expediciones/10-de-mayo-de-1996-la-gran-tragedia-del-everest), esto trajo consigo diversas discusiones y razonamientos éticos sobre el cómo afrontar las “expediciones comerciales” a montañas de más de 8.000 metros de altura (Hoy día los razonamientos éticos al respecto han quedado atrás y el elemento comercial es el que priva en estos casos).

En julio de 1999, específicamente el día 27, en la población Suiza de Interlaken, a raíz de una fuerte crecida del río Saxet-Bach, donde alrededor de 20 y 30 personas practicaban “Canyoning” y 18 de ellas perdieran la vida (http://www.elmundo.es/elmundo/1999/julio/27/sociedad/rafting.html) y a raíz de ello la Caja Nacional de Seguros en caso de Accidente (CNSA) presentó el caso ante el Tribunal Federal de Seguros suizo y este dictaminó: “El canyoning es un deporte peligroso pero no temerario”. Lo que se quiere decir con esto es que no hay “intencionalidad” en el hecho de exponerse a los accidentes. 


Por último quiero citar el accidente ocurrido este año en la zona del Mont Blanc, cerca de Chamonix, Francia, justo 2 semanas antes de nuestra llegada, en el que 9 personas perdieron la vida al verse involucradas en un accidente masivo mientras esperaban su turno para ascender las fuertes pendientes nevadas del “Mont Maudit” con rumbo hacia la montaña más alta de Francia y un fuerte alud “barrió” por lo menos a 28 personas con sus Guías.

Naturalmente ha habido una preocupación por estos eventos "fortuitos" que de una u otra manera son parte de lo que pudiera ser considerada parte inherente a la participación de del ser humano en la búsqueda de emociones que los acerquen más a esa búsqueda de sus limites y posibilidades. en este sentido la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo "UIAA" ha establecido un "Código de Ética" en el cual se recomiendan ciertas actitudes para básicamente respetar la "integridad" de los practicantes de actividades de Montaña. (Ver: http://alfredoautiero.blogspot.com/2009/12/codigo-de-etica-en-la-montana.html) 
Los peligros inherentes a las actividades humanas seguirán existiendo y definitivamente seguiremos buscando nuestros límites… emocionales y físicos, de eso se trata, es nuestro crecimiento como personas y sociedad que nos exige hacerlo, es la supervivencia misma del hombre que casi tocando principios “Darwinistas” nos impulsan a indagar nuestros propios límites. ¿Qué queda por hacer?... Seguir explorando dentro de nuestras voluntades, preparándonos para lo inesperado y pidiendo el apoyo de personas que se han familiarizado con esta búsqueda. El resultado será el que la misma historia nos ha mostrado durante tantos años… los “deportes” con mayor riesgo seguirán practicándose y aumentando el número de personas involucradas el ellos que con o sin leyes (Esto último lo hace más llamativo) seguirán desafiando las leyes de la “lógica” y el razonamiento humano.

Lectura  recomendada (Riesgo y Motivación): http://alfredoautiero.blogspot.com/2011/12/riesgo-y-motivacion.html

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.

George Carlin.


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"El nivel de riesgo de la actividad de turismo aventura puede promover la venta del producto turístico o bien retraerla"

Pablo Borjas von Bach
Actualmente el mundo se presenta de una manera globalizada, se está en una constante búsqueda de cambios y nuevas experiencias en los negocios, así como en las vidas personales. Debido a esta constante búsqueda de la singularidad y el desarrollo personal del individuo, han surgido nuevas tendencias en el turismo y así poder ofrecer nuevos programas para el mercado turístico mundial.
Dentro de estas nuevas tendencias tenemos el llamado turismo alternativo de aventura, el cual sin lugar a dudas ha sido uno de los segmentos del mercado turístico que ha logrado mayor expansión y popularidad en todo el mundo. Esta nueva directriz del turismo de aventura, que en un concepto amplio, puede ser entendido como una industria de visitas guiadas a lugares remotos naturales, inusuales y exóticos, y que usualmente está asociada a actividades extremas con altos niveles de actuación y participación por parte de los turistas, donde se requiere equipo especializado y personal calificado para su operación. (Cloutier, 1998; Villalobos-Céspedes, 2010).
El turismo de aventura se relaciona directamente con los llamados deportes activos o de riesgo (extremos), donde los participantes tienen como objetivo pasar momentos de adrenalina a cambio de un poco de sensación de riesgo o aparente peligro; por tal razón el turismo de aventura sin cierta dosis de riesgo no puede ofrecer experiencias de incertidumbre (aventura), es algo que forma parte de la misma naturaleza o esencia del mismo. Por ese sentimiento de reto, desafío, de búsqueda de la dificultad, conlleva a la aventura, claro está que esto no debe conducir a los participantes en ningún caso a situaciones que se podrían clasificar de potencialmente lesivas o incluso suicidas a priori (Ayora, 2008).
Sin duda el turismo de aventura funciona muy bien como un mercado exitoso, ya que a la hora de planificar el tiempo libre, no sólo se organizan viajes a determinados destinos buscando el tradicional modelo de sol y playa, sino que además se busca un destino turístico que presente la posibilidad de ofrecer actividades activas o de riesgo complementarias. Se intenta imponer el modelo de “ocio activo” en las vacaciones, razón por la cual las actividades deportivas de riesgo como producto turístico son un factor clave para el destino que atrae cada vez más a los turistas (Aspas, 2000; Miracle, 1994).
Pero también muchos destinos de aventura y nuevos productos turísticos se han desarrollado recientemente para atender las necesidades más exigentes de los consumidores de aventura, el turismo de aventura se ha convertido en parte de un estilo de vida nuevo y emocionante. Los turistas pueden encontrar y satisfacer su búsqueda por mejorar su condición física, reducir la tensión y por lo tanto mejorar su estado emocional y físico, así como vivir la experiencia de “logro” al superar un reto impuesto por la naturaleza, en donde la experiencia es sólo entre la naturaleza y el turista.
De acuerdo con Williams (2009) los consumidores de aventura tienden a ser jóvenes, bien educados, con buenas posiciones económicas, estos invierten cantidades importantes de dinero en la búsqueda de emociones activas. Por lo tanto este tipo de turismo también puede ser descrito como una especie de "turismo de ego". Como los riesgos en nuestra vida cotidiana han disminuido con el avanzar del mundo moderno de hoy, "la prevalencia de la aparente toma de riesgos en actividades de ocio parece ir en aumento" (Cater, 2006).
 "VENETUR", la agencia oficial del Edo. Venezolano ofrece como principal
alternativa turística de Canaima la "AVENTURA" y la "Pura Adrenalina"
El turismo en particular, es una industria comercial, por lo tanto, la mayoría de los programas de turismo de aventura tienen una firma comercial reconocible y si nos fijamos en ellos con mucho cuidado, todo el riesgo y la singularidad parecen desvanecerse. Con el fin de hacer que el cliente crea que la actividad que se ofrece es la aventura después de todo, por tal motivo, los operadores de servicios turísticos de aventura deben asegurar que el riesgo real al cual están expuesto los clientes sea lo más pequeño posible y vender este riesgo leve como un riesgo preferiblemente mayor. El turistas de aventura supera las fronteras de lo normal y cotidiano, en busca de emociones, de modo que los lugares y las experiencias que dan como resultado se puede definir como una exploración placentera de lo desconocido (Cater, 2006). Además los operadores de servicios turísticos de aventura con más éxito son los que han reducido sus niveles de riesgo real. La mayoría de las personas no participan en viajes de aventura, precisamente por el riesgo, pero muchos solo buscan la "percepción" de la misma (Fletcher, 2010).
Como se puede apreciar, las actividades de aventura buscan generar una experiencia para recordar, por lo que las ventajas de estas experiencias positivas que se viven serán de suma importancia. Pero para que este aprendizaje de experiencia, esa sensación de aventura, de crecimiento personal, pueda llenar a los participantes y sea más satisfactoria, se debe de poder ofrecer programas que actúen dentro de la zona que se denomina zona de desafío o reto, la cual obviamente estará fuera de la zona de confort o seguridad (Ayora, 2008). El problema con los programas de aventura es que esa zona de reto, sea a la vez una zona de seguridad emocional y aceptación del riesgo para el participante, solo de esta manera se podrá conseguir los verdaderos estímulos positivos que busca la aventura.
En conclusión podríamos decir que el turismo de aventura se ha globalizado, como una respuesta a la cada vez mayor promoción por parte de los grandes medios de comunicación dominantes, que lo ha hecho tan popular. El mercado turístico de aventura, es muy probable que siga creciendo y desarrollándose en todo el mundo. Razón por la cual las personas seguirán buscando el riesgo y así poder seguir cruzando las fronteras con el fin de adquirir esa “experiencia única y diferente”. Y siempre que el riesgo real siga disminuyendo, y que los turista no miren el riego real sino la percepción del mismo, todos seguirán siendo grandes aventureros que continuaran en la búsqueda del riesgo en el futuro.
 
 
Bibliografía:

1. - ASPAS, J.M. 2000. “Los deportes de aventura. Consideraciones jurídicas sobre el turismo activo”. España.

2.- AYORA, Alberto. 2008. “Gestión del riesgo en montaña y en actividades al aire libre”. Ediciones Desnivel, España.

3. - CATER, Carl. 2006. “Playing with risk? Participant perceptions of risk and management implications in adventure tourism”. Tourism Management, Vol. 27: 317-325.

4. - CLOUTIER, Ross. 1998. “The business of adventure, developing a business in adventure Tourism”. Bhudak Consultants, Canada.

5. - FLETCHER, Robert (2010) “The Emperor’s New Adventure: Public Secrets and the Paradox of Adventure Tourism”. Journal of Travel Contemporary Ethnography, Vol. 39 (1): 6-33.

6. - MIRACLE, L. 1994. “Nuevos deportes de aventura y riesgo”. Madrid. Editorial Planeta.

7. – VILLALOBOS – CESPEDES, D. & Galdeano- Goméz, E. & A. Tolón- Becerra. 2010. “Demand indicators for adventure tourism packages in Costa Rica: An exploratory analysis”. Tourism & Hospitality Research, Vol. 10 (3): 234-245.

8. - Williams, P. & G. Soutar. 2009 “Value, satisfaction and behavioral intentions in an adventure tourism context”. Annuals of Tourism Research, Vol. 36 (3).


Recomiendo ver este vídeo

http://www.epictv.com/media/podcast/one-mistake-on-this-route-will-kill-you-%7C-dont-expect-anything-normal-with-tom-randall-ep-3/275596?header_b=1&b=1

miércoles, 10 de octubre de 2012

Alpes 2012... "Reino de montañas"


El teléfono sonó poco antes de llegar a Zermatt, como por arte de magia, la voz de Víctor que ya se encontraba con el “flaco Manolo” en el Hotel esperando nuestra llegada… eran los dos que faltaban, el grupo ya estaba completo.
Nuestro descanso en Zermatt definitivamente estaba marcado por varios “detalles”: El “Matterhorn” (una de las montañas más bellas del mundo), el olor a “Raclette” (caracterizado por un penetrante olor a queso Gruyere quemado) y el “aroma” inconfundible de un innegable despilfarro de dinero alrededor de las cientos de tiendas distribuidas a lo largo de la calle principal. Entre compras, diligencias y buena comida transcurrió el tiempo hasta llegar la hora, en la que, después de un buen desayuno, partiéramos el día 26 de julio con el “tren de cremallera” hacia la estación de “Sunega Paradaisse” donde comenzaría nuestra caminata hacia Francia, con el marco inconfundible del “Matterhorn” y el Monte Rosa. Una larga caminata nos llevó, atravesando bosques de abetos, al caserío de “Otaffe”, en donde nos pudimos deleitar almorzando con exquisitos productos de la región… panes surtidos, jamón serrano, queso Gruyere, mostaza y naturalmente un buen vino.
Poco a poco los pasos fueron dejando atrás las memorias de Zermatt y las praderas alpinas y el cansancio comenzó a llenar la sangre y los músculos, especialmente después de haber tenido que cambiar la ruta que a través del puente colgante de “Kinghutte”, que se encontraba interrumpido, nos conectaba directamente con “Europahutte”. Un largo jiro que nos llevó aproximadamente 3 horas nos permitió alcanzar nuestra meta del día casi a las 8:00pm. Afortunadamente la claridad del verano nos permitió disfrutar de un par de horas de un paisaje sin igual.
A la mañana siguiente, durante nuestro descenso a “Gramchen”, el sendero cambió de aspecto y los bosques le dieron paso a un sendero empedrado que nos sorprendió con un cambio de clima determinante poco antes de llegar a la carretera, empapados, cansados y sedientos, nos deslizamos a través de un típico local en el que las cervezas y gaseosas rodaban por nuestras manos como si llegáramos de una batalla sin tregua, por suerte nuestro vehículo de transporte nos dio suficiente tiempo para finalizar hasta la última gota de nuestras jarras. El vehículo se detuvo en la estación de “San Niklaus” y rápidamente nos dispusimos a tomar nuestro siguiente tren hacia la población de “Fully”, a la cual llegamos, gracias a las malas intenciones del chofer del vehículo que nos transportaba, casi a la 1:30 de la madrugada y bajo una fuerte lluvia. Las habitaciones abrieron sus puertas como un potente “imán” postergando así cualquier decisión con respecto al clima y nuestra siguiente etapa hacia “Chamonix”. Al despertar las condiciones habían empeorado y un pronóstico adverso estaba previsto para los siguientes dos días, decidimos tomar el hermoso trayecto de tren que separaba “Martigny” de “Chamonix”, pudiendo así mantener nuestro cronograma y descansar de los dos fuertes días anteriores.
Las familiares vistas de la “Mer de Glace” y las Aguilles Rouges” casi nos obligaban a asomarnos por las ventanas del tren, Chamonix apareció a los pocos metros y así su pintoresca estación ferroviaria. Esta ciudad alpina no deja de ser el corazón de todo lo que a montañismo se refiere, morrales en las espaldas, tiendas con todo tipo de innovaciones y equipos para la práctica de cualquiera de las modalidades deportivas relacionadas con la montaña y mucho “ambiente” para reunirse a tomar un “par de copas” después de cada “hazaña”, sobre todo una en especial… el “Mont Blanc”, montaña que por muchos años ostentara el título de ser la montaña más alta de Europa.
Nuestro día adicional fue ideal para equiparnos y dar nociones básicas sobre el uso de algunos de los nuevos implementos adquiridos, igualmente comer bien y ponernos en contacto con “viejos” amigos anclados en Chamonix, disfrutando del festival “Cosmo Jazz” en medio de las frescas tardes veraniegas dando paso a noches de baile en la que nuestro grupo venezolano daba clases magistrales de baile. Y así llegó el 31 de julio día en el que la cabina 32 en el teleférico de la “Aiguille du Midi” tenía espacio reservado para nosotros. En menos de lo pensado, los empujones que casi de manera obligada nos llevaban hacia el interior del transporte que en dos tramos nos colocó en el corazón frío de la roca del “Midi” y al salir hacia sus heladas y afiladas pendientes, una luz enceguecedora nos obligo a “encordarnos” y colocarnos los equipos de seguridad apropiados, crampones, casco, piolets y harneses, para enfilarnos así hacia nuestro siguiente objetivo… el Refugio de los Cósmicos, uno de los más famosos del mundo.
En el refugio nuestra esperada llegada nos colocó en la confortable habitación “Armand Charlet”, digno nombre que identificaba a uno de los más grandes escaladores de los Alpes Franceses de la época de “Post Guerra”, era un dormitorio solo para nuestro grupo y las bromas y ronquidos de la noche solo se escucharon en “español”.
Con la luz carmesí de la mañana nos enfilamos en tres cordadas para lentamente practicar los principios básicos de la “cordada” y su avance entre las heladas pendientes del “Mont Blanc du Tacull”, uno de los “cuatro miles” de la zona del “Mont Blanc”. Y poco a poco las pendientes cubiertas de sombra comenzaron a brillar incandescentemente bajo la luz de un intenso sol que se colaba entre el azul profundo de las grietas y seracs del glaciar. A finales de la mañana nos encontrábamos en las pendientes cimeras de la montaña que repentinamente se abrieron a un inmenso horizonte que denotaba el haber alcanzado la cumbre tan deseada de la montaña. Hicimos el intento de guardar el momento en las memorias de nuestras cámaras y rápidamente emprendimos el regreso. Mientras descendíamos, un estrecho paso nos detuvo por el ascenso de otra cordada y repentinamente una voz femenina, detrás de unos grandes lentes de sol y un “Buff” que cubría su cara me saludó, llamándome por mi nombre, era Andrea Wuerz que con su inigualable simpatía contrastaba con el resto del grupo que la acompañaba, resolvimos el “atascón” y continuamos así de regreso al refugio con el gusto de una exitosa jornada.


El parte meteorológico no daba buenos augurios para los días siguientes, y nosotros ya sabíamos lo que nos tocaba… como en efecto sucedió. A partir de las 9:30 pm, una densa oscuridad comenzó a ocultar, tras un velo negro que, con intermitentes destellos de luz, le daban mayor tenebridad a la noche. No tardó en llegar la tormenta y una fuerte nevada le dio un inmediato vuelco a nuestro programa. Al despertar, muy temprano en la madrugada, todo estaba cubierto de blanco y una delgada capa de hielo desde el techo y las paredes del refugio… La suerte estaba echada, la escalada al “Mont Blanc” quedaría suspendida. Los recientes acontecimientos en las pendientes del “Mauditt”, donde resultaron muertas 13 personas y la falta de velocidad en el movimiento de nuestras cordadas, nos hicieron tomar la decisión de dedicar el día a mejorar la técnica de aseguramiento y avance en pendientes nevadas. 
Un atardecer inigualable hacia resaltar sobre el cielo purpura las “Agujas de Chamonix”. Días inolvidables las históricas montañas de los Alpes suizos y franceses nos brindaron una visión de la verdadera magnitud de estas montañas y la importancia de una técnica depurada que garantice la seguridad y así también el éxito. Lo más importante ya lo habíamos hecho, habíamos consolidado un grupo capaz de afrontar nuevos retos y, allí quedaron las montañas a la espera de un nuevo camino que tal vez sea abierto por alguno de nosotros.

Integrantes del Grupo:
Adriana Flores 
Elena Barreto
María Isabel Pecori
Viviane Chonchol
Eduardo Abad
José Camacho
Luís Simosa
Pedro Lira
Victor Rondón

Guías:
Manuel Afonso (Flaco Manolo)
Alfredo Autiero B.

jueves, 12 de julio de 2012

Valles escondidos de los Andes Venezolanos

Aprovechando la llegada de la temporada vacacional, tal vez más de uno de nosotros se esté planteando salir de la rutina, abrir el corazón a uno de los miles de lugares que tenemos en nuestro país... uno de esos en los que la única voz que se escucha es la del viento susurrando entre los "frailejones", o el canto de las quebradas arrullándonos durante un reparador descanso, ese lugar mágico está escondido en "Los Paramos".

Los "Arangures", muy nombrado... poco conocido.





Me cuesta mucho discriminar entre todos lo lugares hermosos que se extienden a lo largo de las altas tierras de nuestro país pero trataré de tomar en cuenta un elemento esencial para el visitante… la facilidad de llegada y es aquí que comenzaré hablando del “Valle de los Calderones”, llamado así, porque sus primeros habitantes fueron la familia Calderón de Mérida y algunos de sus descendientes que hoy prácticamente han abandonado el lugar. ¿Dónde está ubicado?... cerquita tal vez tan cerca que más de una vez lo hayamos visto y no nos atrevimos a llegar. Después de asegurarnos que alguien nos pueda atender, tenemos que sacar un permiso de Parques Nacionales en el módulo respectivo en la estación del teleférico de Mérida (Barinitas) y desde “Mucunután” dirigirnos hasta la estación “La Aguada” por la ruta de “La Cañada” o “Los Callejones” donde, al llegar a la casa de Pedro Peña… que también ofrece posada, nos desviaremos en dirección hacia “Los Calderones”, donde una pequeña casa que tiempo atrás ofrecía una calida posada al viajero indicará que hemos logrado nuestro objetivo, nos asombrará el encanto de la bella quebrada que resalta aún más la magia que tiene este apartado lugar. Después de salir de nuestro asombro, podremos adentrarnos páramo arriba hacia el antiguo glaciar “Norte” del Pico Bolívar, del cual dos hermosos valles nos separan, el del “Papayo” y el de “La quebrada del Sol”. Esta es una zona prácticamente dejada en el olvido desde la bajada de “Los Calderones” y Francisca a la ciudad de Mérida, sin embargo no ha perdido ningún privilegio a excepción de la calidez de sus antiguos habitantes.



Como segunda recomendación, vamos a “radicalizarnos” un poco más en el sentido de tener que tomar en cuenta que la falta de posadas nos hace tener en cuenta la posibilidad de acampada. Ambos objetivos parten del pueblo de Gavidia (Cercano a Apartaderos), por cierto en Gavidia les recomiendo ponerse en contacto con el Sr. Rómulo  de la posada “Michicaba” (Tlf: 0274-4147434) aparte de ser excelente anfitrión el podrá aclararle y ayudarlo a llegar al “Valle de Quita Sol”, que se encuentra en el páramo de Micarache, bajando hacia “Los Morritos”. El otro valle, que aunque un poco más distante, es verdaderamente una maravilla natural que pudiera ser envidia de cualquier país del mundo… me refiero al “Valle de los Aranguren”, que tomando la vía de la “Laguna del Santo Cristo” (esta puede ser incluida en nuestro recorrido si tomamos en cuenta las recomendaciones de un baquiano), al llegar al “Alto del Santo Cristo”, tomaremos dirección hacia “El Portachuelo” y finalmente, después de una larga bajada, una extensa pradera de grama y algunas casas abandonadas que nos dejarán casi sin aliento por la belleza del lugar, nos indicarán que hemos llegado. Conviene dejar bien arreglado el tema de los arrieros, especialmente en lo referente a precios, fechas y horas de regreso, número de bestias, etc. Podemos tomar como referencia que una mula y su arriero pueden costar alrededor de 2.500,oo Bs. por día. Yo les recomendaría una persona  muy responsable que es el Sr. Richard Guerrero, que lo pueden ubicar a través de la misma posada “Michicabá”.

Buen viaje y espero que queden envueltos en la mágia de los páramos de Venezuela. Para más información favor visitar la página WEB http://www.alfredoautiero.com

jueves, 17 de mayo de 2012

Sagrado y Obsceno… historia de una utopía.



Desde que el hombre pobló la tierra, su capacidad de crear, innovar, evolucionar, lo hizo un ser particular y entre las particularidades surgió la necesidad de ser “mejor” y fue así como la historia se fue llenando de aforismos que notaban la necesidad de identificarnos de manera particular a cada ser, haciéndonos ver como parte de un todo y no como un todo formado por partes, y así a los Nigerianos les dijeron “Negros”… más adelante “afrodescendientes”, y a los “Asiáticos” los llamaron “Chinos”, y a los del “Sur” “Sudacas”, y comenzamos a ver quién era menos que el otro y a generar necesidades ficticias que nos empujaron a separarnos de lo que a fin de cuenta somos en realidad… una mágica parte de un todo que se mueve al unísono hacia su “salvación” simultáneamente que a su “destrucción”.

Evidentemente y siguiendo este orden de ideas, comenzaron a existir las cosas prohibidas y las permitidas y en base a esto las culturas fueron arraigándose en el subconsciente colectivo, permitiéndole a unos cuantos la posibilidad de controlar la diversidad conductual de una gran mayoría. Y a que viene tanto misterio, que tiene que ver todo esto con lo que “Alfredo” siempre trae a colación… La Montaña.



Leyendo hoy un tema que me ha interesado y más aún “preocupado”: ¿Fue excesivo que Leo Houlding pagara 10.000 $ por escalar el tepuy Autana?, pude recordar un caso muy sonado en los Estados Unidos (específicamente en Wyoming), en el Monumento Nacional “Torre del Diablo” en el que las comunidades de nativos del área solicitaron al estado la prohibición de la escalada en esta maravillosa mole de roca alegando un significado mágico religioso, a lo cual los escaladores respondieron con el mismo argumento, defendiendo que ellos también realizaban la escalada como reflejo de una necesidad de crecimiento interior y de acercamiento a la naturaleza, a lo cual el estado dictaminó a través de una normativa en 1995, declarando a “Devil Tower” como una reserva tanto natural como cultural, sagrado para los indígenas americanos de las llanuras del norte, y libres de ser escalado con un cierre VOLUNTARIO durante el mes de junio. Este fenómeno no es aislado ni se circunscribe a los Estados Unidos, en los Himalayas el tema de las montañas “Prohibidas” y “Permitidas”, tiene un largo historial que a diferencia de “La Torre del Diablo” está manejado con una discrecionalidad diferente por encontrarse la mayor parte de la cordillera en zonas de escasos recursos donde en muchos casos la política y el dinero suelen sobreponerse a los aspectos culturales y es así como hemos podido ver como montañas consideradas como sagradas, año tras año van engrosando la lista de “apetecibles” lugares donde realizar ascensos a montañas “vírgenes” por sumas de dinero, en muchos casos inconcebibles. Un caso muy notorio es el del Monte Kailash, uno de los lugares más sagrados del mundo, ubicado en Tibet, que a mediados de los años 90 se le fuera otorgado el permiso de escalada a un grupo español, básicamente con un basamento político… el de “hurgar” un poco en la ya profunda herida del pueblo tibetano luego de la “Invasión Cultural” China a ese país, evidentemente privo el sentido común y los designios del “pueblo” fueron cumplidos… la escalada nunca se llevo a cabo.



Digno de mención también es el caso del “Sagarmatha” (Reina Madre de la tierra). Conocido por todos los occidentales como el Everest, morada divina donde solo los dioses se atrevieron a llegar y que a pesar de ello los “mortales”, con todo el sentido de la palabra, llegaron a pagar hasta 64.000 dólares por persona para ser prácticamente “transportados” hasta su cima, muchas veces a riesgo de sus propias vidas.

Venezuela no ha escapado a esta “debacle” de permisos y prohibiciones, como siempre he pensado la mejor respuesta a la “incapacidad administrativa” se llama PROHIBICIÓN, y en nuestro país hemos demostrado realmente no ser “muy” capaces en manejar los designios de nuestras Áreas Protegidas, con lo que nos hemos acostumbrado a movernos entre la ilegalidad y la corrupción para poder realizas esos “sueños” que los políticos nos han vendido para engrandecer la patria. Hazañas como las difíciles rutas para escalar el “Salto Ángel”, Roraima y Autana, entre otros se han visto opacadas por arrestos, decomisos y visitas a la Fiscalía de figuras particularmente importantes no solo dentro del ambiente deportivo nacional, sino también de personalidades internacionales… y pensar que una de las más conocidas imágenes turísticas de nuestro país que invitan al “incauto” turista foráneo a visitar esta tierra de “aventuras”, es nada más y nada menos, que la “cotizada” pared del Auyan Tepuy, desde la cual se lanza al vacío la cascada de agua más alta del mundo.


Cuanto cuesta un sueño? 10.000, 64.000… cómo me dijo una vez un artista Nepales “solo yo se cuanto cuesta mi arte… usted solo le pone el precio”. Una vez más se quiere poner precio a algo que no lo tiene, porque criticar a Houlding por su pago en el Autana si se trató de una mera relación comercial entre nativos y visitantes. Entonces tendríamos igualmente que cuestionar los 50.000 USA$ que cada persona paga por escalar el Everest o tal vez criticaremos las cuantiosas sumas por ir a Machu-Pichu y si continuamos profundizando al tema llegaremos a plantearnos cuestiones tan absurdas que nos obligarían a quedarnos encerrados en la casa y no hacernos ninguna propuesta por temor a herir “susceptibilidades” de aquellos que “quieren ir, pero no dejar ir”, con la excusa de que siempre somos nosotros lo que sabemos que es correcto pero los otros no.

Pudiéramos escribir un libro al respecto “estigmatizando” las iniciativas de otros en el intento por lograr realizar proyectos que se mueven entre lo “razonable” o no, sin embargo bastaría tal vez con seguir el sentido común o tal vez llamarlo… “instinto”, para acercarnos a lo “correcto” y evitar así convertirnos en “jueces y verdugos” de situaciones que hoy son criticables y mañana ejemplares. Hay una cosa que si tengo clara, mientras sigamos teniendo tantas prohibiciones en nuestras montañas y en las del mundo, seguirán aumentando proporcionalmente las “violaciones”, porque a fin de cuenta las montañas se escalan solo… “porque están allí”.




martes, 21 de febrero de 2012

Pico Humboldt… una montaña de lujo.


          

            Definitivamente la montaña venezolana es una excelente elección para todos los amantes de la naturaleza y de las actividades al aire libre y si hablamos de “Alta Montaña” no podemos dejar de mencionar a nuestra hermosa Cordillera Andina, protegida ampliamente por una red de Parques Nacionales y Monumentos Naturales que tienen por objetivo resguardar sus encantos para el aprovechamiento consciente de toda la humanidad. Sin duda alguna hay una ruta “consentida” entre todos los montañistas y excursionistas experimentados que puede adaptarse a todos los gustos y necesidades, desde observadores de aves hasta avezados escaladores, me refiero a la ruta que asciende desde el Parque Recreacional “La Mucuy”, hasta alcanzar las cumbres nevadas de “La Corona” que culmina con las alturas de los Picos Humboldt (4942 m)  y el Bompland (4880 m).

            Quisiera permitirme dividir este recorrido en tres etapas que pudieran muy bien adaptarse a las necesidades de cada interesado. En todas es importante tener en cuenta una premisa importante que es la de que por encontrarnos dentro de un Parque Nacional (Sierra Nevada), nuestro comportamiento y cuidado hacia el ambiente debe ser EXTREMO, y debemos solicitar a las autoridades del Parque la correspondiente información y permisología. La primera etapa, excelente para aquellas personas amantes de la naturaleza en la que una exuberante vegetación y la abundancia de aves puede ser una prioridad, es la etapa comprendida entre “La Mucuy” (2130 m)  y la “Laguna La Coromoto” (3300 m), esta etapa nos puede llevar unas 5 horas aproximadas de recorrido y si la vamos a hacer ida y regreso durante el día, conviene comenzar la caminata temprano en la mañana. Hay abundancia de agua en el trayecto y debemos prestar importante atención al cruce de las “quebradas” del “Oso” y “La Coromoto” ya que en épocas de lluvia suelen crecer a niveles preocupantes. Este trayecto tiene su verdadero premio al alcanzar los predios de la laguna “La Coromoto” donde tímidas truchas y un agradable frío ya nos ilustran la entrada del páramo andino con too su esplendor. Existe la posibilidad de acampar y descender al día siguiente.

            La segunda Etapa, ya reservada para excursionistas más experimentados y que requiere de mayor tiempo y planificación es “Laguna La Coromoto”-“Laguna Verde”(4000 m). Este recorrido es verdaderamente espectacular, dejamos a nuestras espaldas el cañón de la Coromoto y ante nosotros aparecen repentinamente las nieves eternas del Humboldt y hacia la derecha el páramo de la Concha complementa el paisaje. Es sobrecogedor ver como la “Alta Montaña” se apodera del ambiente… de nuestro espíritu. Esta subida es exigente porque el caminar se hace más irregular y la altura comienza a “jugar” con nuestro cuerpo sin embargo una jornada de recorrido (aprox. 6 horas) serán suficientes para culminar extasiados con la aparición de la “Laguna Verde” reflejando en sus aguas las blancas cumbres del Humboldt y El Bompland.


            Para finalizar y solo para aquellos entrenados en las técnicas de escalada en “Alta Montaña”, está la tercera y última etapa de esta propuesta “Laguna Verde”- “Pico Humboldt”, existen varias rutas para este recorrido pero al final todas culminan en el glaciar que rodea a la segunda montaña más alta de Venezuela. Particularmente yo recomiendo la utilización de un Guía especializado (AVIGM/ http://www.alfredoautiero.com )  es un recorrido que ha de comenzarse en la madrugada y que nos llevará hasta los 4.980 metros de altura, hay que prever todo el día para ello y no debemos olvidar agua, comida y porque no… luz para la noche. No debemos perder de vista que las técnicas de escalada en Alta Montaña requieren de destrezas especiales y este recorrido es exigente física y técnicamente.



Reseña geográfica e histórica
de: Vicente Carrillo B.


Las cumbres más elevadas de Venezuela, se encuentran en la región andina, en las sierras nombradas Nevada de Mérida, de Santo Domingo y del Norte, también conocida como La Culata. Con un origen tectónico [telúrico], las vertientes de las montañas andinas, forman una sucesión de niveles escalonados y de valles alargados que acumulan capas sucesivas de sedimentos. En la Sierra Nevada encontramos los picos o cimas sobresalientes de mayor renombre en la región, entre ellos el Bolívar (5.007 msnm), el Humboldt (4.940 msnm), el Bonpland (4.890 msnm), La Concha (4.870 msnm), El Toro (4.730 msnm) y El León (4.720 msnm), todos ellos desdoblados en cumbres, riscos y gargantas colosales que en su momento inspiraron aquel fabuloso y hermosísimo mito de las Cinco Águilas Blancas.

La Sierra Nevada de Mérida posee los únicos glaciares de Venezuela y comenzó a ser explorada formalmente a mediados del Siglo XIX. La expedición del Botánico Pierre Burgoin (1.831-1913) en 1868, alcanzará por primera vez la cima oriental de El Toro. Más tarde el Dr. Alfredo Jahn alcanzará la cima occidental del mismo pico, el 17 de Marzo de 1910. El mismo año, llegará al entonces existente glaciar del Pico Espejo y logrará, el 18 de Enero de 1911, la que es tenida como su mayor proeza: la ascensión a La Corona, cuyos picos gemelos habían sido bautizados por él como Humboldt y Bonpland.

El Pico Humboldt fue escalado por segunda vez por Luís Ruiz Terán, en 1945. En esa ocasión ascendió igualmente al Bonpland y a un picacho vecino que desde entonces lleva su nombre. Entre el Humboldt y el Bonpland (La Corona), encontramos el más importante glaciar de las cumbres andinas venezolanas, cuyos deshielos se acumulan en las lagunas Verde (3.800 msnm) y El Suero (4.200 msnm). Se trata de un glaciar todavía imponente, de unos 30º–40º de inclinación, accesible por la vía Norte que parte de la Laguna Verde. La vía de El Suero, también lo hace accesible. Ambas vías de acceso plantean dificultades y riesgos, tanto por su inclinación como por el cúmulo de piedras sueltas.



El glaciar de La Corona viene experimentando desde hace décadas, una importante disminución de tamaño a causa de las variaciones climáticas. Nuestro amigo el Profesor Charles Brewer Carias, nos refiere cómo a finales de la década del 50 del pasado Siglo, el Glaciar se extendía hasta las proximidades de la Laguna Verde, haciendo imposible el acceso a la cumbre por esa vía. Alfredo Jahn, quien había analizado el deshielo progresivo en estas elevaciones, nos indica en sus datos y registros fotográficos, que el límite inferior de los glaciares, se ubicó para 1912-1925 alrededor de los 4.500 msnm en el lado Norte de la Sierra Nevada de Mérida. Entre los años de 1977 y 1998, desaparecieron los glaciares de Timoncitos, al sureste y suroeste del Pico Bolívar y los del flanco sur del Humboldt y del Bonpland. Hoy en día sólo se aprecian acumulaciones estacionales de nieve, en esas áreas despejadas por los otrora vetustos glaciares.

Interesa destacar que en la zona de deshielo del glaciar, se acumulan depósitos de derrubios que forman las llamadas “morrenas”.  El glaciar baja desde la cumbre y a su paso, como nos dice Brewer Carias, incorpora y desliza materiales que encuentra en el camino. Estas “morrenas” de suyo resbaladizas, a veces cortantes, se aprecian en las vertientes de las montañas que nos llevan desde La Coromoto a La Verde y de allí al glaciar que se sitúa en la base del Humboldt. Existen numerosos registros que demuestran el retroceso del glaciar en comentarios, aunque al parecer, en algún momento en el año 2001, habría dado signos de insipiente recuperación. Sea lo que fuere, todo indica que Alfredo Autiero tiene razón al alertarnos que estaríamos en presencia de un ser en trance de extinción.

El tema de la desaparición de los glaciares constituye un fenómeno mundial y, como apunta Brewer Carias, no necesariamente vinculado al llamado “calentamiento global”. A todo lo largo de la Cordillera de Los Andes, se expresa con idéntica significación en Venezuela, en Ecuador ó en el Perú, donde se concentra el mayor número de glaciares de las zonas tropicales. Y en casos puntuales, la totalidad de las aguas utilizadas por comunidades aledañas durante la estación de sequía, proviene de reservorios naturales alimentados por el deshielo glaciar. Un asunto preocupante que como hemos dicho, se expresa en mayor o menor medida en los glaciares de todas las regiones tropicales del mundo. 

domingo, 22 de enero de 2012

Venezuela entre cielo y tierra… El Pico Bolívar





Enclavadas en el Parque Nacional “Sierra Nevada”, se encuentran las montañas más altas de nuestro país. Entre estas montañas, la reina de todas, la más alta, es el “Pico Bolívar” que con sus 4.989 metros representa el punto más cercano al cielo de nuestra geografía. Las leyendas lo representan como el picacho donde el águila de la leyenda de la princesa “Caribai” se posó para extender sus alas y llenar las cercanas montañas con una blanca cubierta de nieve. De sus cuatro glaciares principales han desaparecido casi todos,quedando tan solo tímidas huellas de los glaciares “Norte” y “Este”.

Históricamente llegar a su cumbre no ha sido nada fácil. Desde finales del siglo XIX se han tejido en las páginas de nuestra historia relatos sobre la escalada por sus diferentes flancos, el más destacado nos remite a Enero de 1935 fecha en la que Enrique Bourgoin, con la importante presencia del “baquiano” Domingo Peña y también de Marquéz Molina, lograron alcanzar finalmente la cumbre de esta hermosa montaña. En la actualidad, las facilidades del teleférico y la presencia de algunos complementos técnicos modernos, pueden hacernos perder la verdadera dimensión de esta montaña y llegar a pensar que su escalada no necesita de preparación o conocimientos previos de la zona, así como el uso de técnicas necesarias para garantizar la seguridad del visitante. En este sentido lo primero que debemos tener en cuenta es cuidar que físicamente (medicamente) estemos “aptos” para acometer este ascenso, además de esto saber que el Pico Bolívar se encuentra ubicado dentro del Parque Nacional Sierra Nevada, por lo cual hay que tomar ciertas medidas especiales en cuanto a permisología y trato ambiental, por otro lado, considerando su altura y las características de su ascenso, es importante que nos pongamos en contacto con un Guía especializado y CERTIFICADO (AVIGM-Asociación Venezolana de Instructores y Guías de Montaña) que nos garantice los parámetros de seguridad necesarios para llevar a buen término este proyecto.

A Mérida podemos llegar por vía aérea (Aeropuerto el Vigía) o terrestre (Expresos Occidente, Expresos Mérida, o en última instancia Expresos Flamingo. Los días necesarios para subir al Pico dependerán del tiempo que nosotros dispongamos para el ascenso, yo diría 5 días… y mejor 6, y mi recomendación personal es que el recorrido lo hagan en dos partes, la primera hasta “La Aguada”, o en todo caso "Los Nevados", donde podremos pasar la primera noche. En el caso de utilizar la vía de "La Aguada", donde podremos dormir, NO EN LA ESTACIÓN DEL TELEFÉRICO, sino en la posada de “Pedro Peña”, que con un costo muy conveniente nos ofrecerá habitación y comida. Esta parada permitirá así a nuestro cuerpo adaptarse de mejor manera a la altura. En este lugar paseos o pernoctas en la “Laguna la Fría”, “Valle de los Calderones”, son altamente recomendables. El día siguiente, saliendo muy temprano hacia la estación de Pico Espejo y finalmente al Campo Base (Albornoz o Timoncito), o en su defecto la "Laguna la Sangre", permitirá que al tercer día intentemos llegar a la cumbre del Pico Bolívar (utilizando alguna de sus rutas principales Weiss o Bourgoin) y así estar de regreso al cuarto día en "La Aguada" o "Los Nevados". Hay muchos detalles a tomar en cuenta que con gusto podemos aclarar contactándonos a través de la página WEB: http://www.alfredoautiero.com.ve  o el correo electrónico: alfa2@ifxnw.com.ve  



DOS RUTAS, DOS ESTILOS

Cuando vemos una montaña a lo lejos, comenzamos a dibujar sobre ella infinitas líneas imaginarias que llevan nuestra creatividad hasta el vértice mismo de su cima. Escudriñamos, hurgamos las sombras y el juego de luces que surgen entre las rocas y el hielo, para dar así forma a lo que conocemos como "la ruta". Esta especie de instinto para adivinar lo que puede o no ser una ruta, requiere de experiencia, capacidad técnica y conocimiento del entorno.


Aproximadamente 38 años llevó la exploración del macizo del Pico Bolívar (conocido con el nombre de La Columna), para finalmente llegar a su cumbre de 4.987 metros. En enero de 1935, Enrique Bourgoin, Domingo Peña y Márquez Molina lograron llegar a la cima, utilizando una cresta rocosa que se extiende entre una pronunciada garganta que hay entre el Abanico y la cima. La ruta se conoce, desde ese entonces, con el nombre de Bourgoin y para escalar por ella es necesario ubicarse en el lado Sur de la montaña, en el sector de Timoncito.

2.     El ascenso desde la ciudad de Mérida hasta el Pico Espejo es de aproximadamente 3.100 metros de desnivel, y en condiciones normales este trayecto se realiza en un tiempo no mayor de dos días (Sin asistencia del teleférico). En mi opinión, ni siquiera los astronautas que la NASA prepara para el viaje a Marte son sometidos a pruebas semejantes. Recomiendo pasar una noche de aclimatación en un lugar intermedio más bajo. Me atrevo a recomendar la estación del teleférico La Aguada, ya que desde ella se pueden realizar hermosas caminatas a la laguna La Fría o pernoctar en las posadas cercanas a la estación. En este caso sugeriría la de Pedro Peña.
4.  Está prohibido pernoctar dentro de las estaciones del teleférico, y conviene entonces tomar todas las previsiones del caso, especialmente en el caso del Pico Espejo, donde el mal estado del agua obliga a los visitantes a recurrir a fuentes cercanas.
5. La incomodidad de la altura, el frío y la inconciencia, nos hacen muchas veces ser descuidados con la basura y otros desechos. Por favor, hagamos un esfuerzo por cuidar estos detalles.





PICO BOLÍVAR
Hacia la Cumbre de Venezuela

Esta montaña de 4.988 msm es de imponente belleza y desde la ciudad de Mérida se ve queriendo opacar la belleza de todas las otras que la acompañan. 
Naturalmente, la modernidad y otras comodidades del lugar, han hecho que llegar a su cumbre sea una aventura mucho más sencilla que en la época de sus primeros ascensos, sin embargo, esto no deja de hacerla merecedora de ser una de las montañas más hermosas de nuestro país.
            Los meses entre Noviembre y Abril son ideales para emprender esta aventura. Luego de realizar el viaje hasta la ciudad de Mérida, tomaremos la vía que subiendo por “El Morro” nos lleva hasta el tradicional pueblo de “Los Nevados” donde pasaremos la noche en una acogedora posada y al día siguiente, con la ayuda de algunas mulas, comenzaremos la subida hacia el sector de “Loma Redonda” y la “Cresta del Gallo”, para poco a poco ganar terreno y llegar hasta las cercanías de la estación “Pico Espejo”, donde se encuentra la pequeña laguna de “La Sangre”, que recibe su nombre debido a la coloración rojiza de sus aguas, en este lugar fijaremos nuestro campamento para pasar la noche.

Al día siguiente, el tercero, a muy tempranas horas de la mañana, dejaremos nuestra pesada carga y nos dedicaremos a escalar hasta la cumbre más alta de Venezuela. Descenderemos por el “Cañón del Diablo” para llegar así a la pequeña laguna de “Timoncito”, lugar de partida para todos los ascensos por el costado sur del Pico Bolívar. Utilizando la ruta que llevara al Dr. Franz Weiss en el año de 1935 a la cima del Pico Bolívar, realizaremos nuestro intento... o mejor dicho nuestro ascenso. Esta ruta es de poca dificultad (III UIAA / 5.3 YDS), cuya única complicación reside en la altura y el terreno poco estable en algunos sectores del ascenso. Dicen que el tiempo en las montañas transcurre tan lentamente, que el encanto de escalar en ellas no ha variado nunca, y solo el que logra la cima puede comprobarlo. El descenso será por la misma ruta, y después de llegar al campamento, ni el frío  ni el hambre podrán contra nosotros, porque el cansancio y el silencio del páramo cerrarán nuestros ojos como dos cortinas de plomo.
            El cuarto día  lo utilizaremos para el regreso. Tras una caminata larga y exigente, hacia los predios de "La Aguada" (3ª estación del teleférico) en cuyas proximidades se encuentra la humilde casa de la Familia Peña, donde Pedro, nieto del que en un entonces fuera el principal Guía de la Sierra (el baquiano Domingo Peña), y primer hombre en escalar el Pico Bolívar... nos ofrecerá su hospitalidad andina y que decir de una exquisita “arepa con cuajada”.
            El quinto y último día emprenderemos el retorno a la ciudad de Mérida, donde después de algunas "compras obligadas" y una fría bebida...¿ cerveza ?, acompañada de la inaplazable conversación nos obligarán a pensar en....nuestra próxima salida.

Programa

Día 1
Salida: Mérida
Ruta: Merida-El Morro-Los Nevados
Llegada: Los Nevados
Noche: Posada

Día 2
Salida: Los Nevados
Ruta: Los Nevados-Alto de la Cruz – Cresta del Gallo – Laguna “La Sangre”
Llegada: Laguna “La Sangre” (4.420 msm)
Noche: Campamento

Día 3
Salida: Laguna “La Sangre”
Ruta: Laguna “La Sangre”-Ref. Albornoz-Ruta Weiss - Pico Bolívar – Timoncito- Laguna “La Sangre”
Llegada: Laguna “La Sangre” (4.420 msm)
Noche: Campamento

Día 4
Salida: Laguna “La Sangre” (4.420 msm)
Ruta: Laguna “La Sangre” – Est. Loma Redonda – Est. La Aguada – Casa de Los Peña
Llegada: - Casa de los Peña (3.200 msm)
Noche: Posada

Día 5
Salida: Casa de Los Peña (3.200 msm)
Ruta: Casa de Los Peña - Mucunután – Mérida
Llegada: Mérida