lunes, 31 de diciembre de 2012

Roraima... "la montaña de cristal"




Cuando nos referimos a un distante punto que es el hito divisorio por naturaleza entre tres países, sin duda nos estaremos refiriendo al Roraima. Sin embargo, pecaríamos de simplistas si nos referimos a esta mágica montaña sin comentar lo especial que es ella. Se ha dado por llamar "Mundo Perdido", gracias a los relatos del escritor ingles Sir Arthur Conan Doyle, a una vasta zona, que en su mayoría se encuentra ubicada en los estados Bolívar y Amazona del territorio venezolano. Se trata de un altiplano o mejor dicho, Tierras Altas de Guayana o Pantepuy, cuyo origen se remonta a las épocas más antiguas de Venezuela y América del Sur, en las que se fueron depositando grandes cantidades de arena rocosa y algo de rocas volcánicas.
Esta zona, que se formó aproximadamente en el Precámbrico (1.600 a 2.000 millones de años). Hoy día la conocemos como la Formación Roraima, cuya progresiva erosión ha dado lugar a unas peculiares montañas, llamadas por los nativos pemones "tepuyes", cuya característica fundamental es la presencia de abruptas y grandes paredes rocosas que las separan de las zonas que las rodean, dando condiciones para la vida animal y vegetal, sin duda especiales, a especies cuyas características se deben a las adaptaciones al ecosistema extremo de estas altiplanicies. Entre estas raras adaptaciones podemos nombrar de manera muy especial el fenómeno de "carnivorismo" de algunas plantas, mediante el cual han logrado complementar la escasez de sales minerales a través de un sofisticado sistema de captura de insectos.
El caso del Roraima, al que nos referimos en esta oportunidad, se trata del tepuy más visitado, por su fácil acceso e infraestructura apropiada en lo que respecta a senderos, porteadores, lugares para acampar, etc. Aparte de esto, y a raíz de una prohibición de visita a todos los tepuyes, emanada desde la Dirección General Sectorial de Planificación y Ordenamiento del Ambiente, del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (por decreto N° 1233, de fecha 2 de noviembre de 1990), los nativos del lugar ejercieron presión directa y lograron con el gobierno un "hagámonos la vista gorda" con el Roraima.
Este es el tepuy más alto y con sus 2810 metros es el punto más alto de Brasil y Guyana y debe su nombre a la palabra Taurepan (pemon), "Dodoima", que significa "Gran verde-azulado", en cuya cima la diosa Kuin reina sobre los seres civilizados. Su cercanía al tepuy Kukenan y su considerable altura lo hacen, especialmente en el sector occidental, un lugar en el que las lluvias son casi constantes. Sin embargo, podemos definir una temporada de menor pluviosidad entre los meses de diciembre y marzo, que son los de mayor afluencia de visitantes, entre los que destacan alemanes, ingleses, e italianos.

¿Cómo llegar?
Ahora bien, muchos se preguntarán, ¿cómo ir al Roraima? Bien, no se trata de algo tan sencillo como ir a Nueva York o Miami. En efecto, si tomamos en cuenta los costos y la distancia desde el centro de Venezuela, esta premisa no es tan absurda. Sin embargo, hay lugares que bien valen el esfuerzo y Roraima es uno de ellos. Comencemos a analizar algunos aspectos del viaje. En primer lugar: el transporte.
Partiendo de la premisa de que la referencia es la ciudad de Caracas, hay dos alternativas: tierra o aire. En el primer caso, podemos comenzar a analizar el caso de que viajemos con nuestro propio carro. La vía principal y más lógica es la "carretera" de Occidente, pasando por el Guapo, El Tigre, Puerto Ordaz, es preferible esta vía a la de Ciudad Bolívar ya que el cruce del río Orinoco con la chalana puede causarnos retardo. Después hay que tomar hacia Guasipati, El Callao, Tumeremo, El Dorado, Km 88, Luepa, Kamoiran, San Francisco de Yuruani y finalmente, con vehículo tracción en las cuatro ruedas llegaremos a Paraitepuy del Roraima. Con esto habremos completado un recorrido total que, de acuerdo a la capacidad de consumo del vehículo, representa "varios" tanques de gasolina. En este sentido vale la pena ser cuidadoso a partir de la población de El Dorado, ya que las estaciones de gasolina escasean y generalmente suelen estar cerradas de noche. En este sentido, si planeamos hacer el viaje en un solo día (16 horas aprox.), entraremos a la Gran Sabana a principio de la noche. En todo caso, Km 88, Luepa y Kamoiran, tienen gasolina.
Tomando esta opción, del viaje por tierra, existe también la alternativa de transporte público, bien con autobús (que los hay de muy buena calidad) o bien con "carro por puesto" o "libre", en cualquier caso es preferible utilizar Ciudad Bolívar como punto de trasbordo intermedio, ya que desde allí salen, a finales de la tarde autobuses con dirección a Santa Elena de Uairen. No nos olvidemos que en algunos casos estos autobuses suelen ser algo parecidos a una "nevera" (no olviden tomar las previsiones y llevar un abrigo siempre a la mano). Otra cosa digna de ser tomada en cuenta es que, si nos vamos a detener en San Francisco de Yuruani, sin llegar hasta Santa Elena, hay que avisarle al chofer para que él deje el equipaje en el lugar más apropiado. También, por razones obvias en nuestro país, es importante tener los documentos de identidad (cédula o pasaporte) a la mano.
En el caso de tomar la alternativa de transporte público, al llegar a San Francisco, si no llegan en la madrugada o tarde en la noche, hay que proceder a la contratación de otro vehículo 4x4 que nos lleve hasta Paraitepuy del Roraima. En su gran mayoría, los habitantes de San Francisco son evangélicos y suelen no trabajar los días sábados. Hay que evitar en lo posible tener que hacer cualquier diligencia en este pueblo ese día. Por cierto, se me olvidaba comentarles que entre los habitantes de Parai Tepuy y San Francisco hay ciertas "rivalidades", debido fundamentalmente a la contratación de porteadores, por lo que les recomiendo, sinceramente, contratar a estos porteadores en Paray Tepuy, lugar desde el cual debemos comenzar nuestra caminata de manera casi obligada, a menos que vayamos en bicicleta, en cuyo caso el paso está permitido hasta el río Kuquenan.


Otra de las opciones, especialmente cuando el tiempo es apremiante, es viajar vía aérea. Si este fuera el caso, existen dos alternativas principales: la primera, los vuelos comerciales, y la otra, los vuelos "Charters". Hay varias líneas aéreas que cumplen sus vuelos regulares hasta Ciudad Bolívar y/o Puerto Ordaz. Estos objetivos son obligatorios, ya que no existen vuelos que saliendo desde Caracas o Maiquetía lleguen hasta Santa Elena u otro lugar cercano. Es importante tener bien en cuenta la hora de salida del vuelo entre Ciudad Bolívar o Puerto Ordaz y Santa Elena. Rutaca tiene un vuelo diario que hace esta ruta y Transmandú.

¡A buscar porteador!
En cuanto a la contratación, o mejor dicho, negociación con los porteadores, es necesario tener en cuenta algunas premisas. La primera es que ningún grupo puede visitar el Roraima sin un guía o porteador que lo acompañe. La segunda, cada porteador o guía cobra Bs 1.000 diarios y no carga más de 15 Kg. Piénselo bien y saque la cuenta antes de hacer el equipaje. ¡Ah! Y no se olvide de llevar efectivo. El tiempo mínimo, a efectos de pago, para llegar a la cima del Roraima es de tres días. Esto significa que si usted desea llegar en dos, indistintamente tendrá que pagar tres. En cuanto a porteadores, puedo recomendarles ponerse en contacto, al llegar a Parai Tepui, con Basilio, Epifanio, Braulio o el Sr. Casto Ayuso, todos ellos nativos del lugar.
A medida que nos acercamos al Roraima, éste nos va mostrando de una forma cada vez más evidente el camino a tomar. Se trata de una extensa cornisa que asciende transversalmente desde el bosque que se despliega a los pies del tepuy. Desde que entramos a este bosque, un mundo mágico comienza a envolvernos y todo toma una dimensión diferente: paredes de 300 y más metros que se levantan verticales queriendo tocar el cielo, desde donde caen inmensas cascadas que de vez en cuando nos rocían con sutil caricia. Esta constante humedad le da a la vegetación un aspecto único y características muy especiales que contrastan notablemente con la aridez de la sabana circundante.


Cuando la fuerte pendiente cambia abruptamente su inclinación, un caos de formaciones rocosas nos da la bienvenida a la cumbre. Extrañas y sugestivas formas y siluetas de rocas sobresalen aisladamente por doquier. La noche siempre le da un aspecto más inquietante, aunque no menos hermoso a este lugar.
El límite es la imaginación
Lluvia y Roraima, ¿cuál es la diferencia? El Roraima es un tepuy cuya altura de 2.610 metros establece notables cambios de temperatura. Durante el día la fuerte radiación solar, recogida por la oscura capa rocosa de su cumbre y en la noche el frío y el fuerte viento, producen estados de condensación elevados. Todo esto, aunado a la gran cantidad de selva que circunda toda la región. Estas combinaciones hacen que en esta extensa zona la lluvia sea un elemento común. Sin embargo, la inigualable belleza de este lugar nos hace olvidar cualquier contratiempo.
La exploración de la cima del Roraima requiere, para poder apreciarlo realmente, por lo menos tres días de permanencia. Es importante tener siempre en cuenta que es muy fácil extraviarse, por lo que siempre recomiendo salir acompañados de un guía, con algo de abrigo, comida y luz, además de tener una bitácora del recorrido a realizar. Hay que evitar los valles y cañones muy profundos, ya que salir de ellos generalmente se hace complicado, debido a las paredes verticales que los delimitan.


Entre los puntos de mayor interés a visitar podemos citar: "El hotel", situado en las proximidades de la entrada común a la cima del tepuy. Hoy en día existen varios de estos "hoteles", grandes formaciones de roca que permiten albergar una o varias carpas con excelentes condiciones de cobijo y resguardo, con un único y grave problema: la basura. Entre estos "hoteles" cabe destacar: Maverick, San Francisco, Yakusi. Otro lugar de mucho interés es el Valle de los Cristales, ubicado en el extremo sureste de la montaña, que nos muestra uno de los aspectos más llamativos de estas formaciones como lo es la presencia de afloramientos de grandes cristales de cuarzo, que lentamente han sido devastados por los miles de visitantes y nativos que recorren el tepuy durante todo el año. No podemos dejar de mencionar el "Punto Triple", llamado así por ser confluencia fronteriza entre Venezuela, Brasil y Guyana, caracterizado por un gran hito de concreto blanco fácilmente reconocible. Muy cerca de este lugar, está el "Valle del Norte", una de las zonas con más vegetación en la cima del Roraima y, un poco más al suroeste, se encuentra ubicada "La Fosa", lugar mágico en el que las aguas cristalinas del tepuy se han ido concentrando hasta formar esta gigantesca cavidad que bien vale la pena visitar.
En fin, el Roraima nos brinda un sinnúmero de posibilidades extraordinarias, cuyo límite es nuestra imaginación. Pero lo más importante al visitarlo es no olvidar la fragilidad ecológica de este lugar y tratar de evitar todo aquello que pueda representar un daño a su ambiente. ¡Ojo con la basura!.

martes, 11 de diciembre de 2012

De los Andes a los Llanos en un viaje


Para nadie es un secreto la diversidad que nuestro país tiene en cuanto a “Pisos climáticos” con lo que ello conlleva. En esta oportunidad haremos referencia a un programa cuyas particularidades lo convierten en una excelente elección para todos los amantes de la naturaleza ya que el mismo se desarrolla en ambientes que van desde el Páramo Andino hasta los Llanos o  viceversa, dependiendo principalmente de los requerimientos y gustos del interesado. La “Travesía Gavidia-Santa María de Canaguá”, ubicada dentro de lo que se conoce como la “Red de Turismo Rural Comunitario” del Programa “Andes Tropicales”.


De todas formas a nuestros efectos, y aunque los promotores de la ruta (Andes Tropicales) la recomienden en sentido ascendente, es decir comenzando desde el caserío de Santa María de Canaguá a 660 metros sobre el nivel del mar y finalizando en la población de “Gavidia” a 3.350 metros. mi experiencia personal después de haber hecho la ruta durante varios años y con personas de todas las edades y capacidad física, incluyendo grupos de más de 45 personas,  me dice que en bajada este recorrido es menos exigente desde el punto de vista físico. Tomando en cuenta esto, nuestro recorrido comenzará desviándonos de la “Carretera Nacional” Barinas-Mérida donde, desde la población de Mucuchies, justo detrás del “Hotel Castillo San Ignacio” en la “estatua de la  virgen” tomaremos en dirección hacia “Gavidia” y aunque la carretera es casi inconfundible, “preguntando se llega a Roma”,  por cierto, antes de adentrarnos hacia la “Sierra Nevada”, tenemos que tomar la previsiones de apertrecharnos bien con todo lo que nos haga falta… alimentos, medicinas y GASOLINA. Una de las opciones, si no deseamos dormir en el pueblito de Gavidia, o no hemos encontrado cupo en sus pequeñas posadas, es el de pernoctar en Mucuchies en donde abundan los buenos hoteles y posadas. Es importante destacar que en Diciembre, además de ser una excelente fecha para realizar este recorrido, en la población de Mucuchies, aparte de las tradicionales fiestas navideñas el 24 y 25 de la víspera, el 27 se celebra la fiesta de Santa Cecilia, el 28 la de Santa Lucía y el 30 la fiesta de la virgen de Guadalupe y si esto le ha parecido poco, lo puede empatar con el “Año Nuevo”.

 
Retomando nuestro recorrido,  en una media hora, llegaremos, atravesando un hermoso “cañón” rocoso formado por la “quebrada Gavidia” a este pequeño poblado de aproximadamente 50 casas, donde, desde la posada de “Michicabá”  aún podremos subir con un vehículo 4x4 hasta el “Alto de Micarache” a 3.640 metros,  donde solo las mulas y el caminante pueden osar  irrumpir la quietud del páramo y continuar el camino hacia los lejanos llanos, por cierto, ya que lo menciono, si no somos diestros caminantes o tenemos niños en el grupo, así como carga que no estamos dispuestos a llevar en nuestras espaldas, recomiendo utilizar algunas mulas para intercalar a lo largo del recorrido. Esto hay que arreglarlo con anterioridad al viaje. Desde aquí hay algunos paseos interesantes que vale tener en cuenta y podemos consultar con los mismos “Baquianos”, yo me atrevo a recomendar visitar las lagunas de “La Canoa” y “El Montón”.

Como primera etapa del recorrido, después de pasar “Quita Sol” y el “Valle del loco”, se llega al sector de “Los Morritos” este puede ser un buen lugar de acampada. La presencia de una pequeña casa campesina (en estado de semi-abandono), la cercanía de la quebrada y el excelente paisaje le dan al lugar un toque muy particular. Desde aquí, viene uno de las etapas más exigentes del trayecto: Los Morritos-Carrizal. Hay que comenzar temprano para poder tomarnos el tiempo necesario y tener así la posibilidad de disfrutar el trayecto, especialmente en los puentes colgantes que tendremos que cruzar. Este recorrido nos llevará aproximadamente 6 horas… dependiendo de la velocidad que le imprimamos al “paso”.  Nos encontraremos con la primera subida fuerte entre la quebrada y “El Castillo”. Al llegar a Carrizal (1.500 metros), Mario y Flor nos atenderán exquisitamente con su familia en su humilde pero impecable posada con una comida exquisita y la posibilidad de bañarnos en las aguas cristalinas del río Canaguá. Como detalle importante es bueno saber que desde la posada hay comunicación telefónica.

 
Al día siguiente, después de un desayuno criollo, podemos comenzar una nueva jornada con el trayecto: Carrizal-San José, uno de los más hermosos, tal vez por ser el más poblado. Pasaremos el caserío de “Santa Gertrudis” donde, en épocas de “caña”, nos podremos tomar un buen jugo. Aquí dejaremos el Estado Mérida y entraremos a Barinas, una segunda “buena subida” nos lleva al “Cienago” y después de un pequeño y último esfuerzo, llegaremos a “San José”, lugar ubicado estratégicamente en lo alto de una loma a 1330 metros, Enoe y su esposa Rafaela nos recibirán, con toda su amabilidad y numerosa familia, amenizando nuestra estancia con unas agradables coplas llaneras al compás del cuatro y el violín y tal vez si estamos en temporada podremos hasta preparar un poco de papelón para endulzar el aromático café de la zona. Si le gusta dormir en “Hamaca”… este es el lugar. ¡En la loma hay señal celular!

Un último día de camino nos separa del llano, tal vez el más fácil, sin embargo es siempre recomendable comenzar temprano, especialmente si nos queremos desviar hacia la capilla de “La Loma” donde una iglesia construida por “el maestro” Juan Félix Sánchez es el centro de la actividad católica del sector. Este cruce hay que identificarlo bien con la ayuda de los habitantes del sector o los baquianos que nos acompañan. Si el tiempo nos rinde, después del mediodía estaremos llegando a “Santa María”, objetivo de nuestro viaje. Richard nos estará esperando y si con antelación le solicitamos comida y posada, una vez más disfrutaremos de la cálida hospitalidad del venezolano del campo.

Para mayor información pueden contactarme a través de: alfa@eldish.net o www.alfredoautiero.com

domingo, 11 de noviembre de 2012

AVENTURA Y RIESGO




El concepto de "Riesgo" en mi entorno se manejó bajo la premisa de la "experiencia" y la "responsabilidad"



Me encontraba arrastrándome por aquel oscuro túnel por el cual escasamente cabía mi cuerpo, al final aquella luz me decía con certidumbre que faltaba poco para terminar aquella agonía, de pronto, unas manos frías tomaron mis pies y me ayudaron a salir de aquel aprieto. El ahogo había terminado, un profundo aliento llenó mis pulmones y estallé en llanto... había llegado a este inhóspito mundo en el cual las guerras, enfermedades, accidentes naturales y demás inevitables contratiempos me enseñaban que cada paso debía de estar lleno de cautela y además de un fuerte deseo de ser feliz, para así poder sacarle provecho a esa maravilla que todos hemos dado por llamar vida. 

El concepto de “Riesgo” en mi entorno, se manejó bajo la premisa de la “experiencia” y la “responsabilidad”, fui creciendo en un ambiente donde las actividades que hacía, principalmente mi padre (Apnea y Automovilismo), se veían más a través del disfrute que él obtenía que en función del peligro que estas representaban para su integridad personal, que por cierto, se sustentaba definitivamente en su felicidad.

Y así me llego el momento de tomar mis decisiones… de “arriesgarme”. Recuerdo yo mis primeras caídas, una muy significativa, en los albores de mis caminatas hacia “grandes montañas” cuando tan solo tenía 14 años y me aventuré con un grupo de “pequeños” amigos a intentar ascender hasta la máxima cumbre de nuestro país… el Pico Bolívar, nadie podía creer tamaña osadía, que por poco termina en tragedia después de un resbalón por las fuertes pendientes nevadas de la “Roca Táchira”. Por suerte una oportuna cuerda detuvo la caída y de aquello quedó lo más importante… la alegría del recuerdo y la experiencia de tener que prepararnos mejor para futuros logros, que seguramente serían  mayores y más exigentes… como realmente así lo fueron. 


Hoy día debido al gran poder que han tenido los medios y con ello la creciente necesidad de retomar ese contacto perdido con la naturaleza, nos hemos volcado con mayor fuerza hacia un sin número de actividades al “aire libre”, con todas las implicaciones que ello conlleva, entre otras el riesgo implícito de que estas se desarrollan en un entorno fundamentalmente ajeno y diferente a
l que cotidianamente conocemos y “controlamos”. Definitivamente este riesgo queda matizado por la alegría del logro que muchas veces ronda el límite de lo humanamente posible. De esta manera logramos explorar nuestras emociones y nos fortalecemos para así insertarnos nuevamente en la cotidianidad de un mundo que nos demanda más fortaleza… especialmente emocional.



Ahora bien, aparece entonces la palabra “Responsabilidad” y comienzan las implicaciones de lo que se debe y lo que no se debe hacer, de cómo, cuándo y dónde y esto a su vez trae normativas y leyes que, tal vez nos aparten de la esencia de ese momento tan especial llamado “libertad” y convertimos el riesgo en un “negocio” que al no ser sustentado llega hasta los límites de lo que pudiera ser llamado un “acto delictivo”. 

Ejemplos tangibles de esto los tenemos en los 7 continentes y pudiéramos citar cientos de casos, pero solo citaré 3 ejemplos puntuales, que por sus implicaciones mediáticas son de fácil identificación.

El 10 de mayo de 1996 unas 40 personas se encontraban intentando llegar a la cumbre del Everest y la entrada de un “frente” de mal clima dejó atrapadas en las zonas altas de la montaña a un buen grupo de ellas de las cuales se toparon con la muerte 19 de ellas (http://desnivel.com/expediciones/10-de-mayo-de-1996-la-gran-tragedia-del-everest), esto trajo consigo diversas discusiones y razonamientos éticos sobre el cómo afrontar las “expediciones comerciales” a montañas de más de 8.000 metros de altura (Hoy día los razonamientos éticos al respecto han quedado atrás y el elemento comercial es el que priva en estos casos).

En julio de 1999, específicamente el día 27, en la población Suiza de Interlaken, a raíz de una fuerte crecida del río Saxet-Bach, donde alrededor de 20 y 30 personas practicaban “Canyoning” y 18 de ellas perdieran la vida (http://www.elmundo.es/elmundo/1999/julio/27/sociedad/rafting.html) y a raíz de ello la Caja Nacional de Seguros en caso de Accidente (CNSA) presentó el caso ante el Tribunal Federal de Seguros suizo y este dictaminó: “El canyoning es un deporte peligroso pero no temerario”. Lo que se quiere decir con esto es que no hay “intencionalidad” en el hecho de exponerse a los accidentes. 


Por último quiero citar el accidente ocurrido este año en la zona del Mont Blanc, cerca de Chamonix, Francia, justo 2 semanas antes de nuestra llegada, en el que 9 personas perdieron la vida al verse involucradas en un accidente masivo mientras esperaban su turno para ascender las fuertes pendientes nevadas del “Mont Maudit” con rumbo hacia la montaña más alta de Francia y un fuerte alud “barrió” por lo menos a 28 personas con sus Guías.

Naturalmente ha habido una preocupación por estos eventos "fortuitos" que de una u otra manera son parte de lo que pudiera ser considerada parte inherente a la participación de del ser humano en la búsqueda de emociones que los acerquen más a esa búsqueda de sus limites y posibilidades. en este sentido la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo "UIAA" ha establecido un "Código de Ética" en el cual se recomiendan ciertas actitudes para básicamente respetar la "integridad" de los practicantes de actividades de Montaña. (Ver: http://alfredoautiero.blogspot.com/2009/12/codigo-de-etica-en-la-montana.html) 
Los peligros inherentes a las actividades humanas seguirán existiendo y definitivamente seguiremos buscando nuestros límites… emocionales y físicos, de eso se trata, es nuestro crecimiento como personas y sociedad que nos exige hacerlo, es la supervivencia misma del hombre que casi tocando principios “Darwinistas” nos impulsan a indagar nuestros propios límites. ¿Qué queda por hacer?... Seguir explorando dentro de nuestras voluntades, preparándonos para lo inesperado y pidiendo el apoyo de personas que se han familiarizado con esta búsqueda. El resultado será el que la misma historia nos ha mostrado durante tantos años… los “deportes” con mayor riesgo seguirán practicándose y aumentando el número de personas involucradas el ellos que con o sin leyes (Esto último lo hace más llamativo) seguirán desafiando las leyes de la “lógica” y el razonamiento humano.

Lectura  recomendada (Riesgo y Motivación): http://alfredoautiero.blogspot.com/2011/12/riesgo-y-motivacion.html

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.

George Carlin.


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"El nivel de riesgo de la actividad de turismo aventura puede promover la venta del producto turístico o bien retraerla"

Pablo Borjas von Bach
Actualmente el mundo se presenta de una manera globalizada, se está en una constante búsqueda de cambios y nuevas experiencias en los negocios, así como en las vidas personales. Debido a esta constante búsqueda de la singularidad y el desarrollo personal del individuo, han surgido nuevas tendencias en el turismo y así poder ofrecer nuevos programas para el mercado turístico mundial.
Dentro de estas nuevas tendencias tenemos el llamado turismo alternativo de aventura, el cual sin lugar a dudas ha sido uno de los segmentos del mercado turístico que ha logrado mayor expansión y popularidad en todo el mundo. Esta nueva directriz del turismo de aventura, que en un concepto amplio, puede ser entendido como una industria de visitas guiadas a lugares remotos naturales, inusuales y exóticos, y que usualmente está asociada a actividades extremas con altos niveles de actuación y participación por parte de los turistas, donde se requiere equipo especializado y personal calificado para su operación. (Cloutier, 1998; Villalobos-Céspedes, 2010).
El turismo de aventura se relaciona directamente con los llamados deportes activos o de riesgo (extremos), donde los participantes tienen como objetivo pasar momentos de adrenalina a cambio de un poco de sensación de riesgo o aparente peligro; por tal razón el turismo de aventura sin cierta dosis de riesgo no puede ofrecer experiencias de incertidumbre (aventura), es algo que forma parte de la misma naturaleza o esencia del mismo. Por ese sentimiento de reto, desafío, de búsqueda de la dificultad, conlleva a la aventura, claro está que esto no debe conducir a los participantes en ningún caso a situaciones que se podrían clasificar de potencialmente lesivas o incluso suicidas a priori (Ayora, 2008).
Sin duda el turismo de aventura funciona muy bien como un mercado exitoso, ya que a la hora de planificar el tiempo libre, no sólo se organizan viajes a determinados destinos buscando el tradicional modelo de sol y playa, sino que además se busca un destino turístico que presente la posibilidad de ofrecer actividades activas o de riesgo complementarias. Se intenta imponer el modelo de “ocio activo” en las vacaciones, razón por la cual las actividades deportivas de riesgo como producto turístico son un factor clave para el destino que atrae cada vez más a los turistas (Aspas, 2000; Miracle, 1994).
Pero también muchos destinos de aventura y nuevos productos turísticos se han desarrollado recientemente para atender las necesidades más exigentes de los consumidores de aventura, el turismo de aventura se ha convertido en parte de un estilo de vida nuevo y emocionante. Los turistas pueden encontrar y satisfacer su búsqueda por mejorar su condición física, reducir la tensión y por lo tanto mejorar su estado emocional y físico, así como vivir la experiencia de “logro” al superar un reto impuesto por la naturaleza, en donde la experiencia es sólo entre la naturaleza y el turista.
De acuerdo con Williams (2009) los consumidores de aventura tienden a ser jóvenes, bien educados, con buenas posiciones económicas, estos invierten cantidades importantes de dinero en la búsqueda de emociones activas. Por lo tanto este tipo de turismo también puede ser descrito como una especie de "turismo de ego". Como los riesgos en nuestra vida cotidiana han disminuido con el avanzar del mundo moderno de hoy, "la prevalencia de la aparente toma de riesgos en actividades de ocio parece ir en aumento" (Cater, 2006).
 "VENETUR", la agencia oficial del Edo. Venezolano ofrece como principal
alternativa turística de Canaima la "AVENTURA" y la "Pura Adrenalina"
El turismo en particular, es una industria comercial, por lo tanto, la mayoría de los programas de turismo de aventura tienen una firma comercial reconocible y si nos fijamos en ellos con mucho cuidado, todo el riesgo y la singularidad parecen desvanecerse. Con el fin de hacer que el cliente crea que la actividad que se ofrece es la aventura después de todo, por tal motivo, los operadores de servicios turísticos de aventura deben asegurar que el riesgo real al cual están expuesto los clientes sea lo más pequeño posible y vender este riesgo leve como un riesgo preferiblemente mayor. El turistas de aventura supera las fronteras de lo normal y cotidiano, en busca de emociones, de modo que los lugares y las experiencias que dan como resultado se puede definir como una exploración placentera de lo desconocido (Cater, 2006). Además los operadores de servicios turísticos de aventura con más éxito son los que han reducido sus niveles de riesgo real. La mayoría de las personas no participan en viajes de aventura, precisamente por el riesgo, pero muchos solo buscan la "percepción" de la misma (Fletcher, 2010).
Como se puede apreciar, las actividades de aventura buscan generar una experiencia para recordar, por lo que las ventajas de estas experiencias positivas que se viven serán de suma importancia. Pero para que este aprendizaje de experiencia, esa sensación de aventura, de crecimiento personal, pueda llenar a los participantes y sea más satisfactoria, se debe de poder ofrecer programas que actúen dentro de la zona que se denomina zona de desafío o reto, la cual obviamente estará fuera de la zona de confort o seguridad (Ayora, 2008). El problema con los programas de aventura es que esa zona de reto, sea a la vez una zona de seguridad emocional y aceptación del riesgo para el participante, solo de esta manera se podrá conseguir los verdaderos estímulos positivos que busca la aventura.
En conclusión podríamos decir que el turismo de aventura se ha globalizado, como una respuesta a la cada vez mayor promoción por parte de los grandes medios de comunicación dominantes, que lo ha hecho tan popular. El mercado turístico de aventura, es muy probable que siga creciendo y desarrollándose en todo el mundo. Razón por la cual las personas seguirán buscando el riesgo y así poder seguir cruzando las fronteras con el fin de adquirir esa “experiencia única y diferente”. Y siempre que el riesgo real siga disminuyendo, y que los turista no miren el riego real sino la percepción del mismo, todos seguirán siendo grandes aventureros que continuaran en la búsqueda del riesgo en el futuro.
 
 
Bibliografía:

1. - ASPAS, J.M. 2000. “Los deportes de aventura. Consideraciones jurídicas sobre el turismo activo”. España.

2.- AYORA, Alberto. 2008. “Gestión del riesgo en montaña y en actividades al aire libre”. Ediciones Desnivel, España.

3. - CATER, Carl. 2006. “Playing with risk? Participant perceptions of risk and management implications in adventure tourism”. Tourism Management, Vol. 27: 317-325.

4. - CLOUTIER, Ross. 1998. “The business of adventure, developing a business in adventure Tourism”. Bhudak Consultants, Canada.

5. - FLETCHER, Robert (2010) “The Emperor’s New Adventure: Public Secrets and the Paradox of Adventure Tourism”. Journal of Travel Contemporary Ethnography, Vol. 39 (1): 6-33.

6. - MIRACLE, L. 1994. “Nuevos deportes de aventura y riesgo”. Madrid. Editorial Planeta.

7. – VILLALOBOS – CESPEDES, D. & Galdeano- Goméz, E. & A. Tolón- Becerra. 2010. “Demand indicators for adventure tourism packages in Costa Rica: An exploratory analysis”. Tourism & Hospitality Research, Vol. 10 (3): 234-245.

8. - Williams, P. & G. Soutar. 2009 “Value, satisfaction and behavioral intentions in an adventure tourism context”. Annuals of Tourism Research, Vol. 36 (3).


Recomiendo ver este vídeo

http://www.epictv.com/media/podcast/one-mistake-on-this-route-will-kill-you-%7C-dont-expect-anything-normal-with-tom-randall-ep-3/275596?header_b=1&b=1

miércoles, 10 de octubre de 2012

Alpes 2012... "Reino de montañas"


El teléfono sonó poco antes de llegar a Zermatt, como por arte de magia, la voz de Víctor que ya se encontraba con el “flaco Manolo” en el Hotel esperando nuestra llegada… eran los dos que faltaban, el grupo ya estaba completo.
Nuestro descanso en Zermatt definitivamente estaba marcado por varios “detalles”: El “Matterhorn” (una de las montañas más bellas del mundo), el olor a “Raclette” (caracterizado por un penetrante olor a queso Gruyere quemado) y el “aroma” inconfundible de un innegable despilfarro de dinero alrededor de las cientos de tiendas distribuidas a lo largo de la calle principal. Entre compras, diligencias y buena comida transcurrió el tiempo hasta llegar la hora, en la que, después de un buen desayuno, partiéramos el día 26 de julio con el “tren de cremallera” hacia la estación de “Sunega Paradaisse” donde comenzaría nuestra caminata hacia Francia, con el marco inconfundible del “Matterhorn” y el Monte Rosa. Una larga caminata nos llevó, atravesando bosques de abetos, al caserío de “Otaffe”, en donde nos pudimos deleitar almorzando con exquisitos productos de la región… panes surtidos, jamón serrano, queso Gruyere, mostaza y naturalmente un buen vino.
Poco a poco los pasos fueron dejando atrás las memorias de Zermatt y las praderas alpinas y el cansancio comenzó a llenar la sangre y los músculos, especialmente después de haber tenido que cambiar la ruta que a través del puente colgante de “Kinghutte”, que se encontraba interrumpido, nos conectaba directamente con “Europahutte”. Un largo jiro que nos llevó aproximadamente 3 horas nos permitió alcanzar nuestra meta del día casi a las 8:00pm. Afortunadamente la claridad del verano nos permitió disfrutar de un par de horas de un paisaje sin igual.
A la mañana siguiente, durante nuestro descenso a “Gramchen”, el sendero cambió de aspecto y los bosques le dieron paso a un sendero empedrado que nos sorprendió con un cambio de clima determinante poco antes de llegar a la carretera, empapados, cansados y sedientos, nos deslizamos a través de un típico local en el que las cervezas y gaseosas rodaban por nuestras manos como si llegáramos de una batalla sin tregua, por suerte nuestro vehículo de transporte nos dio suficiente tiempo para finalizar hasta la última gota de nuestras jarras. El vehículo se detuvo en la estación de “San Niklaus” y rápidamente nos dispusimos a tomar nuestro siguiente tren hacia la población de “Fully”, a la cual llegamos, gracias a las malas intenciones del chofer del vehículo que nos transportaba, casi a la 1:30 de la madrugada y bajo una fuerte lluvia. Las habitaciones abrieron sus puertas como un potente “imán” postergando así cualquier decisión con respecto al clima y nuestra siguiente etapa hacia “Chamonix”. Al despertar las condiciones habían empeorado y un pronóstico adverso estaba previsto para los siguientes dos días, decidimos tomar el hermoso trayecto de tren que separaba “Martigny” de “Chamonix”, pudiendo así mantener nuestro cronograma y descansar de los dos fuertes días anteriores.
Las familiares vistas de la “Mer de Glace” y las Aguilles Rouges” casi nos obligaban a asomarnos por las ventanas del tren, Chamonix apareció a los pocos metros y así su pintoresca estación ferroviaria. Esta ciudad alpina no deja de ser el corazón de todo lo que a montañismo se refiere, morrales en las espaldas, tiendas con todo tipo de innovaciones y equipos para la práctica de cualquiera de las modalidades deportivas relacionadas con la montaña y mucho “ambiente” para reunirse a tomar un “par de copas” después de cada “hazaña”, sobre todo una en especial… el “Mont Blanc”, montaña que por muchos años ostentara el título de ser la montaña más alta de Europa.
Nuestro día adicional fue ideal para equiparnos y dar nociones básicas sobre el uso de algunos de los nuevos implementos adquiridos, igualmente comer bien y ponernos en contacto con “viejos” amigos anclados en Chamonix, disfrutando del festival “Cosmo Jazz” en medio de las frescas tardes veraniegas dando paso a noches de baile en la que nuestro grupo venezolano daba clases magistrales de baile. Y así llegó el 31 de julio día en el que la cabina 32 en el teleférico de la “Aiguille du Midi” tenía espacio reservado para nosotros. En menos de lo pensado, los empujones que casi de manera obligada nos llevaban hacia el interior del transporte que en dos tramos nos colocó en el corazón frío de la roca del “Midi” y al salir hacia sus heladas y afiladas pendientes, una luz enceguecedora nos obligo a “encordarnos” y colocarnos los equipos de seguridad apropiados, crampones, casco, piolets y harneses, para enfilarnos así hacia nuestro siguiente objetivo… el Refugio de los Cósmicos, uno de los más famosos del mundo.
En el refugio nuestra esperada llegada nos colocó en la confortable habitación “Armand Charlet”, digno nombre que identificaba a uno de los más grandes escaladores de los Alpes Franceses de la época de “Post Guerra”, era un dormitorio solo para nuestro grupo y las bromas y ronquidos de la noche solo se escucharon en “español”.
Con la luz carmesí de la mañana nos enfilamos en tres cordadas para lentamente practicar los principios básicos de la “cordada” y su avance entre las heladas pendientes del “Mont Blanc du Tacull”, uno de los “cuatro miles” de la zona del “Mont Blanc”. Y poco a poco las pendientes cubiertas de sombra comenzaron a brillar incandescentemente bajo la luz de un intenso sol que se colaba entre el azul profundo de las grietas y seracs del glaciar. A finales de la mañana nos encontrábamos en las pendientes cimeras de la montaña que repentinamente se abrieron a un inmenso horizonte que denotaba el haber alcanzado la cumbre tan deseada de la montaña. Hicimos el intento de guardar el momento en las memorias de nuestras cámaras y rápidamente emprendimos el regreso. Mientras descendíamos, un estrecho paso nos detuvo por el ascenso de otra cordada y repentinamente una voz femenina, detrás de unos grandes lentes de sol y un “Buff” que cubría su cara me saludó, llamándome por mi nombre, era Andrea Wuerz que con su inigualable simpatía contrastaba con el resto del grupo que la acompañaba, resolvimos el “atascón” y continuamos así de regreso al refugio con el gusto de una exitosa jornada.


El parte meteorológico no daba buenos augurios para los días siguientes, y nosotros ya sabíamos lo que nos tocaba… como en efecto sucedió. A partir de las 9:30 pm, una densa oscuridad comenzó a ocultar, tras un velo negro que, con intermitentes destellos de luz, le daban mayor tenebridad a la noche. No tardó en llegar la tormenta y una fuerte nevada le dio un inmediato vuelco a nuestro programa. Al despertar, muy temprano en la madrugada, todo estaba cubierto de blanco y una delgada capa de hielo desde el techo y las paredes del refugio… La suerte estaba echada, la escalada al “Mont Blanc” quedaría suspendida. Los recientes acontecimientos en las pendientes del “Mauditt”, donde resultaron muertas 13 personas y la falta de velocidad en el movimiento de nuestras cordadas, nos hicieron tomar la decisión de dedicar el día a mejorar la técnica de aseguramiento y avance en pendientes nevadas. 
Un atardecer inigualable hacia resaltar sobre el cielo purpura las “Agujas de Chamonix”. Días inolvidables las históricas montañas de los Alpes suizos y franceses nos brindaron una visión de la verdadera magnitud de estas montañas y la importancia de una técnica depurada que garantice la seguridad y así también el éxito. Lo más importante ya lo habíamos hecho, habíamos consolidado un grupo capaz de afrontar nuevos retos y, allí quedaron las montañas a la espera de un nuevo camino que tal vez sea abierto por alguno de nosotros.

Integrantes del Grupo:
Adriana Flores 
Elena Barreto
María Isabel Pecori
Viviane Chonchol
Eduardo Abad
José Camacho
Luís Simosa
Pedro Lira
Victor Rondón

Guías:
Manuel Afonso (Flaco Manolo)
Alfredo Autiero B.

jueves, 12 de julio de 2012

Valles escondidos de los Andes Venezolanos

Aprovechando la llegada de la temporada vacacional, tal vez más de uno de nosotros se esté planteando salir de la rutina, abrir el corazón a uno de los miles de lugares que tenemos en nuestro país... uno de esos en los que la única voz que se escucha es la del viento susurrando entre los "frailejones", o el canto de las quebradas arrullándonos durante un reparador descanso, ese lugar mágico está escondido en "Los Paramos".

Los "Arangures", muy nombrado... poco conocido.





Me cuesta mucho discriminar entre todos lo lugares hermosos que se extienden a lo largo de las altas tierras de nuestro país pero trataré de tomar en cuenta un elemento esencial para el visitante… la facilidad de llegada y es aquí que comenzaré hablando del “Valle de los Calderones”, llamado así, porque sus primeros habitantes fueron la familia Calderón de Mérida y algunos de sus descendientes que hoy prácticamente han abandonado el lugar. ¿Dónde está ubicado?... cerquita tal vez tan cerca que más de una vez lo hayamos visto y no nos atrevimos a llegar. Después de asegurarnos que alguien nos pueda atender, tenemos que sacar un permiso de Parques Nacionales en el módulo respectivo en la estación del teleférico de Mérida (Barinitas) y desde “Mucunután” dirigirnos hasta la estación “La Aguada” por la ruta de “La Cañada” o “Los Callejones” donde, al llegar a la casa de Pedro Peña… que también ofrece posada, nos desviaremos en dirección hacia “Los Calderones”, donde una pequeña casa que tiempo atrás ofrecía una calida posada al viajero indicará que hemos logrado nuestro objetivo, nos asombrará el encanto de la bella quebrada que resalta aún más la magia que tiene este apartado lugar. Después de salir de nuestro asombro, podremos adentrarnos páramo arriba hacia el antiguo glaciar “Norte” del Pico Bolívar, del cual dos hermosos valles nos separan, el del “Papayo” y el de “La quebrada del Sol”. Esta es una zona prácticamente dejada en el olvido desde la bajada de “Los Calderones” y Francisca a la ciudad de Mérida, sin embargo no ha perdido ningún privilegio a excepción de la calidez de sus antiguos habitantes.



Como segunda recomendación, vamos a “radicalizarnos” un poco más en el sentido de tener que tomar en cuenta que la falta de posadas nos hace tener en cuenta la posibilidad de acampada. Ambos objetivos parten del pueblo de Gavidia (Cercano a Apartaderos), por cierto en Gavidia les recomiendo ponerse en contacto con el Sr. Rómulo  de la posada “Michicaba” (Tlf: 0274-4147434) aparte de ser excelente anfitrión el podrá aclararle y ayudarlo a llegar al “Valle de Quita Sol”, que se encuentra en el páramo de Micarache, bajando hacia “Los Morritos”. El otro valle, que aunque un poco más distante, es verdaderamente una maravilla natural que pudiera ser envidia de cualquier país del mundo… me refiero al “Valle de los Aranguren”, que tomando la vía de la “Laguna del Santo Cristo” (esta puede ser incluida en nuestro recorrido si tomamos en cuenta las recomendaciones de un baquiano), al llegar al “Alto del Santo Cristo”, tomaremos dirección hacia “El Portachuelo” y finalmente, después de una larga bajada, una extensa pradera de grama y algunas casas abandonadas que nos dejarán casi sin aliento por la belleza del lugar, nos indicarán que hemos llegado. Conviene dejar bien arreglado el tema de los arrieros, especialmente en lo referente a precios, fechas y horas de regreso, número de bestias, etc. Podemos tomar como referencia que una mula y su arriero pueden costar alrededor de 2.500,oo Bs. por día. Yo les recomendaría una persona  muy responsable que es el Sr. Richard Guerrero, que lo pueden ubicar a través de la misma posada “Michicabá”.

Buen viaje y espero que queden envueltos en la mágia de los páramos de Venezuela. Para más información favor visitar la página WEB http://www.alfredoautiero.com

jueves, 17 de mayo de 2012

Sagrado y Obsceno… historia de una utopía.



Desde que el hombre pobló la tierra, su capacidad de crear, innovar, evolucionar, lo hizo un ser particular y entre las particularidades surgió la necesidad de ser “mejor” y fue así como la historia se fue llenando de aforismos que notaban la necesidad de identificarnos de manera particular a cada ser, haciéndonos ver como parte de un todo y no como un todo formado por partes, y así a los Nigerianos les dijeron “Negros”… más adelante “afrodescendientes”, y a los “Asiáticos” los llamaron “Chinos”, y a los del “Sur” “Sudacas”, y comenzamos a ver quién era menos que el otro y a generar necesidades ficticias que nos empujaron a separarnos de lo que a fin de cuenta somos en realidad… una mágica parte de un todo que se mueve al unísono hacia su “salvación” simultáneamente que a su “destrucción”.

Evidentemente y siguiendo este orden de ideas, comenzaron a existir las cosas prohibidas y las permitidas y en base a esto las culturas fueron arraigándose en el subconsciente colectivo, permitiéndole a unos cuantos la posibilidad de controlar la diversidad conductual de una gran mayoría. Y a que viene tanto misterio, que tiene que ver todo esto con lo que “Alfredo” siempre trae a colación… La Montaña.



Leyendo hoy un tema que me ha interesado y más aún “preocupado”: ¿Fue excesivo que Leo Houlding pagara 10.000 $ por escalar el tepuy Autana?, pude recordar un caso muy sonado en los Estados Unidos (específicamente en Wyoming), en el Monumento Nacional “Torre del Diablo” en el que las comunidades de nativos del área solicitaron al estado la prohibición de la escalada en esta maravillosa mole de roca alegando un significado mágico religioso, a lo cual los escaladores respondieron con el mismo argumento, defendiendo que ellos también realizaban la escalada como reflejo de una necesidad de crecimiento interior y de acercamiento a la naturaleza, a lo cual el estado dictaminó a través de una normativa en 1995, declarando a “Devil Tower” como una reserva tanto natural como cultural, sagrado para los indígenas americanos de las llanuras del norte, y libres de ser escalado con un cierre VOLUNTARIO durante el mes de junio. Este fenómeno no es aislado ni se circunscribe a los Estados Unidos, en los Himalayas el tema de las montañas “Prohibidas” y “Permitidas”, tiene un largo historial que a diferencia de “La Torre del Diablo” está manejado con una discrecionalidad diferente por encontrarse la mayor parte de la cordillera en zonas de escasos recursos donde en muchos casos la política y el dinero suelen sobreponerse a los aspectos culturales y es así como hemos podido ver como montañas consideradas como sagradas, año tras año van engrosando la lista de “apetecibles” lugares donde realizar ascensos a montañas “vírgenes” por sumas de dinero, en muchos casos inconcebibles. Un caso muy notorio es el del Monte Kailash, uno de los lugares más sagrados del mundo, ubicado en Tibet, que a mediados de los años 90 se le fuera otorgado el permiso de escalada a un grupo español, básicamente con un basamento político… el de “hurgar” un poco en la ya profunda herida del pueblo tibetano luego de la “Invasión Cultural” China a ese país, evidentemente privo el sentido común y los designios del “pueblo” fueron cumplidos… la escalada nunca se llevo a cabo.



Digno de mención también es el caso del “Sagarmatha” (Reina Madre de la tierra). Conocido por todos los occidentales como el Everest, morada divina donde solo los dioses se atrevieron a llegar y que a pesar de ello los “mortales”, con todo el sentido de la palabra, llegaron a pagar hasta 64.000 dólares por persona para ser prácticamente “transportados” hasta su cima, muchas veces a riesgo de sus propias vidas.

Venezuela no ha escapado a esta “debacle” de permisos y prohibiciones, como siempre he pensado la mejor respuesta a la “incapacidad administrativa” se llama PROHIBICIÓN, y en nuestro país hemos demostrado realmente no ser “muy” capaces en manejar los designios de nuestras Áreas Protegidas, con lo que nos hemos acostumbrado a movernos entre la ilegalidad y la corrupción para poder realizas esos “sueños” que los políticos nos han vendido para engrandecer la patria. Hazañas como las difíciles rutas para escalar el “Salto Ángel”, Roraima y Autana, entre otros se han visto opacadas por arrestos, decomisos y visitas a la Fiscalía de figuras particularmente importantes no solo dentro del ambiente deportivo nacional, sino también de personalidades internacionales… y pensar que una de las más conocidas imágenes turísticas de nuestro país que invitan al “incauto” turista foráneo a visitar esta tierra de “aventuras”, es nada más y nada menos, que la “cotizada” pared del Auyan Tepuy, desde la cual se lanza al vacío la cascada de agua más alta del mundo.


Cuanto cuesta un sueño? 10.000, 64.000… cómo me dijo una vez un artista Nepales “solo yo se cuanto cuesta mi arte… usted solo le pone el precio”. Una vez más se quiere poner precio a algo que no lo tiene, porque criticar a Houlding por su pago en el Autana si se trató de una mera relación comercial entre nativos y visitantes. Entonces tendríamos igualmente que cuestionar los 50.000 USA$ que cada persona paga por escalar el Everest o tal vez criticaremos las cuantiosas sumas por ir a Machu-Pichu y si continuamos profundizando al tema llegaremos a plantearnos cuestiones tan absurdas que nos obligarían a quedarnos encerrados en la casa y no hacernos ninguna propuesta por temor a herir “susceptibilidades” de aquellos que “quieren ir, pero no dejar ir”, con la excusa de que siempre somos nosotros lo que sabemos que es correcto pero los otros no.

Pudiéramos escribir un libro al respecto “estigmatizando” las iniciativas de otros en el intento por lograr realizar proyectos que se mueven entre lo “razonable” o no, sin embargo bastaría tal vez con seguir el sentido común o tal vez llamarlo… “instinto”, para acercarnos a lo “correcto” y evitar así convertirnos en “jueces y verdugos” de situaciones que hoy son criticables y mañana ejemplares. Hay una cosa que si tengo clara, mientras sigamos teniendo tantas prohibiciones en nuestras montañas y en las del mundo, seguirán aumentando proporcionalmente las “violaciones”, porque a fin de cuenta las montañas se escalan solo… “porque están allí”.




viernes, 30 de marzo de 2012

NEPAL... Donde las montañas y el hombre se encuentran


Nepal es un país de montañas y sentimientos donde los comentarios no tienen cabida... Solo pueden tener valor en el corazón del que los experimenta.


Realmente pensar en un país inspirador, en el que artistas, poetas y exploradores hayan fijado sus sueños puede ser difícil si no pensamos en Nepal. Es un lugar que se ha tejido con un hilo de leyendas ancestrales que le han obligado a demarcar una cultura en la que la vida no se puede desligar de la intensidad con la que se han desarrollado los hechos que la han obligado a tener un estilo cultural casi único en el mundo, definido por las emociones que hacen despertar en sus habitantes y visitantes un mundo rico en vivencias que pueden desencadenar los más altos contrastes de la personalidad de cada ser que recorre sus diversos paisajes y regiones.

Nepal es un país de montañas y sentimientos donde los comentarios no tienen cabida... Solo pueden tener valor en el corazón del que los experimenta. Esto es tan cierto que la multiplicidad de lenguas, costumbres y culturas que conviven no tienen otra manera de hacerlo sino con un nivel de aceptación y tolerancia mutuo que les permite una convivencia pacifica en la que el respeto de valores que han persistido durante siglos se mantienen vivos de una generación a otra. Es difícil explicarnos los niveles de "pobreza" y arraigo que tienen muchos habitantes de este país si no aceptamos sus reglas...

Nepal es uno de esos países que mientras más se visita más gusta, esto tal vez se deba a  que comenzamos a entender que detrás de todos esos rostro que se cruzan con nuestra mirada hay una persona con sentimientos iguales a los nuestros, con un deseo por vivir intensamente cada momento de la vida, y que la única diferencia radica en la forma en que esto se expresa.

En nuestro afán de llevarnos nuestras costumbres como parte de nuestro vagaje, nos olvidamos que tenemos mucho que aprender de una cultura milenaria que ha logrado sobrevivir a la vorágine de la modernidad gracias a haber entendido que para vivir solo hace falta una cosa... Querer hacerlo y hacerlo con un poco de humildad hacia lo que somos, y lo que tenemos en común a pesar de las diferencias que puedan existir. Montañas, sabores, lenguas, culturas, religiones, son solo algunas de las experiencias que están abiertas a todo aquel que quiera abrirse a este mundo de sensaciones que encontramos a cada paso en este pedazo de cielo en la tierra... Nepal.


Nepal... Por los caminos del Everest.



Programa:
Día      19 de Septiembre: Vuelo desde Lugar de Origen hacia Kathmandú.
Día      21 de Septiembre: Llegada a Kathmandú/Nepal.
Día      22 de Septiembre: Día libre. Visitas varias a lugares de interés y preparación logística para el Trekking.
Día      23 de Septiembre:  Día libre. Visitas varias a lugares de interés en Kathmandú y sus alrededores (Patthan y Backtaphur).
Día      24 de Septiembre:    Vuelo de Kathmandú a Lukla 2830 m.- Inicio del Trekking-Lukla-Phakdingma-Mondzo 2652 m.
Día      25 de Septiembre:    Mondzo-Namche Bazar 3440 m.
Día      26 de Septiembre:    Descanso en Namche Bazar.
Día      27 de Septiembre:    Namche Bazar-Pangboche 3930 m.
Día      28 de Septiembre:    Descanso y ceremonia en el Monasterio de Pangboche.
Día      29 de Septiembre:   Pangboche-Dingboche 4.410m
Día      30 de Octubre:   Dingboche-Thukla-Lobuche 4910m
Día      01 de Octubre:  Lobuche 4910m-Gorack Shep-(Kala Día Patar)5580m –Gorak Shep
Día      02 de Octubre:   Gorack Shep- Campo base del Everest. 5.310m-Lobuche.
Día      03 de Octubre:   Lobuche- Ascenso al Campo Base del “Pokalde”
Día      04 de Octubre:  Campamento “Pokalde”- Cumbre del “Pokalde”- “Dingboche”.
Día      05 de Octubre:  Dingboche-Pangboche.
Día      06 de Octubre:  Pangboche-Namche Bazar
Día      07 de Octubre:   Namche Bazar-Lukla.
Día      08 de Octubre:  Vuelo Lukla-Kathmandú.
Día      09 de Octubre:  Día libre en Kathmandú.
Día      10 de Octubre: Día libre en Kathmandú.
Día      11 de Octubre: Vuelo Kathmandú-Lugar de Origen

 Breve descripción del programa

      Por vía aérea, nos trasladaremos desde el lugar de origen a Kathmandú, capital  de Nepal, haciendo escala usualmente en París, desde donde se suelen tomar los vuelos a Delhi. Este primer instante nos permitirá experimentar un marcado contraste entre tres mundos completamente diferentes.
Kathmandú, es una ciudad muy pintoresca y hermosa donde habitan unas 1.500.000 personas (censo 2.006). La arquitectura es muy peculiar, resaltando los monumentos y templos dedicados a la devoción y religión. Contrario a lo que sucede en las zonas montañosas, en la que la  cultura Budista es la principal tendencia religiosa, en el valle el Hinduismo florece con toda su fuerza logrando un 90% de seguidores.

A diferencia de otros países que poseen muchas religiones, castas y creencias, en Nepal todas estas tendencias conviven en paz y armonía
Las calles  de Kathmandú están repletas de turistas curiosos y de vendedores  ambulantes insistentes, quienes ofrecen las más variadas mercancías que van desde artesanías, flautas, piedras preciosas hasta hashish y opio de manera clandestina. Un olor característico generado  por mantequilla de yak, flores, incienso, y el agudo sonido de las bocinas de los scuters, rikshaws, y bicicletas, le dan un toque muy especial y pintoresco a la ciudad.
     Luego de haber pasado dos días en Kathmandú, volaremos a un poblado de montaña llamado Lukla/2830 msm , el cual pertenece a la región de Solo-Khumbu, que es el punto de partida del trekking.
    Este vuelo a bordo de pequeños aeroplanos, nos permitirá, con un poco de suerte, observar la cordillera del Himalaya, sus gigantescas montañas...  entre ellas el Everest.
    Una vez en Lukla tendremos el primer contacto con los Sherpas, quienes habitan en esta zona del Himalaya. Son de origen Tibetano y por lo general de religión budista. Algunos porteadores nos transportarán todo el material  y equipo que utilizaremos durante el trekking.
La primera noche, así como las demás la pasaremos en un "Lodge" o posada. Comenzaremos el trekking en dirección a la montaña más alta del mundo. A partir de este momento no habrá vehículos ni tecnología avanzada, solo montañas, ríos, aire puro, y muchas estupas y gompas (Monumentos religiosos budistas).
El primer día de caminata se llegará a un pueblo llamado Mondzo, cruzando el río Duthkosi a través de emocionantes puentes colgantes.
El día siguiente ingresaremos en el "Parque Nacional Sagarmatha " y nos dirigiremos a Namche Bazar. En un punto del camino hay un sitio denominado "Everest View"  desde el cual, y con días despejados se puede observar por primera vez el "Techo del  Mundo".
Namche Bazar está situado a una altura de 3440 msm, y representa la capital del pueblo sherpa, siendo la población más grande e importante del "Khumbu Himal" (esto obliga a un merecido descanso). Todos los sábados se efectúa un interesante mercado, cuyo origen se remonta muchos siglos atrás, y en el cual se venden las mercancías provenientes de China e India.
En la siguiente jornada de marcha alcanzaremos el famoso asentamiento de Pangboche, uno de los centros budistas más importantes del área.
   La siguiente etapa será Lobuche que se encuentra en la ruta hacia el Campo Base del Everest… nuestro objetivo final.
     Para ascender hasta el campamento base del Everest, bordearemos por un extremo el glaciar del Khumbu, hasta llegar a un sitio denominado Gorak Shep a 5100 msm. Desde este punto es posible ascender una montaña... o mejor dicho una estribación del Pumori, llamada Kala Pattar de 5580 msm ( 600m más alto que el Pico Bolívar) y así obtener una magnifica vista al Everest, Pumori (7161 msm), Lingtren (6650 msm), Khumbutse (6640 msm), Everest (8872 msm), Lhotse (8501 msm), Nuptse (7897 msm) y muchas otras montañas más.
Con el ascenso a Kala Pattar hemos logrado nuestro objetivo más lejano. El retorno se desarrollará por el mismo camino de ascenso con la única variante de que para bajar hasta Pangboche, intentaremos escalar una hermosa montaña llamada Pokhalde (5.860m). Acamparemos en la base de esta montaña, para, al día siguiente, intentar llegar a su cumbre y dormir en Dingboche.
Nuestra siguiente noche será en Pangboche, ya que desde este lugar, al día siguiente, retomaremos la ruta que nos ha de llevar de regreso a Lukla, según el programa establecido, sin embargo no dejaremos de pasar por uno de los lugares más famosos de este recorrido, el Monasterio de Thyangboche, uno de los principales monasterios budistas del Nepal, que siendo víctima del último incendio en 1949, en 1993 fue reinaugurado, presentando un aspecto renovado e imponente. Thyangboche está edificado en la cima de un risco, rodeado por pinos, rododendros, azaleas, y muchas flores, bajo las sombras de algunas de las montañas más imponentes del mundo: Tramsercu, Ama Dablam, Nupse, Lhotse, y Everest. Es un ambiente mágico que invita a la paz y a la meditación.... tal vez con un poco de nostalgia, pero seguramente con la satisfacción de haber visitado uno de los parajes más hermosos del planeta donde los sueños de cientos de hombres han volado hasta lo más alto del mundo.
     De vuelta en Katmandú, tendremos tiempo para terminar de recorrer la ciudad, hacer compras si lo desea o simplemente descansar, y no hay mejor lugar para descansar y disfrutar de este país que la majestuosa selva de Chitwang donde pasaremos dos días que nos brindarán el detalle final de este viaje que difícilmente encontremos palabras para describir.



NEPAL, La Aventura...

Por: Juana Frontera

Nuestra aventura empieza en Caracas (Venezuela), donde un grupo de 14 venezolanos emprendemos el viaje a los HIMALAYAS, encabezando el grupo se ubico el famoso montanista Alfredo Autiero, experto conocedor de estas montañas y su cultura.
Con un breve paso por París, volamos a Nueva Delhi… un breve paso por la India, que amerita un relato propio, y de allí a Nepal... especifi­camente a su capital.
Al llegar a Katmandu todo toma una nueva di­mensión y los recuerdos y experiencias regresan a un mundo en el que el tiempo no tiene un valor in­trínseco y pareciera estar detenido.Nawang, nues­tro Sirdar y ayudante nos abraza y coloca a  todos la clásica guirnalda de flores como señal de bienvenida, el bullicio de una ciudad cosmopolita que pareciera cualquier bazar medieval nos envuelve despertan­do todos los sentidos en un crisol de emociones inexplicables donde lo más antiguo se mezcla con lo moderno en un equilibrio que hace al lugar el sitio ideal para una multiplicidad de objetivos... El nuestro: Trekking al Campo Base del Everest!
En Katmandú, alojados en el “Katmandú Guest House”, pasamos 2 días en los que numerosas di­ligencias y las visitas indispensables a los Templos y monumentos de este hermoso valle, hicieron casi imperceptibles nuestra permanencia en este her­moso lugar del planeta.
El 27 de Septiembre, aun sin salir el sol nos re­unimos todos en el lobby del hotel y después de abordar los vehículos que nos llevaron al aero­puerto. En esta oportunidad nuestro destino: la pequeña población de “Lukla”, enclavada en el medio de los Himalayas. Lukla es el inicio obli­gado de casi todas las expediciones y trekkings que se dirigen hacia el “Kumbhu”, nombre que se suele dar a la región en la que se encuentra enclavada la Montana mas alta del mundo… El Everest. Un corto e inolvidable vuelo, entre las imponentes montanas a nuestro alrededor, nos lleva al mundo de los “sherpas” y lentamente a dar nuestros primeros y tímidos pasos de adap­tación en este mundo en el que la religión y las montañas se mezclan para dar forma a una leyen­da ancestral y legendaria llamada HIMALAYA.


De todos los viajes de aventura por los diferentes rincones del mundo donde tuve la suerte de poder ir… ESTE ES EL QUE JAMAS OLVIDARE.

Poco a poco, cada paso nos adentraba más en ese mundo mágico llamado Khumbu, donde la pobla­ción sherpa ha encontrado su arraigo y ha formado parte de casi todas las aventuras en la que los “oc­cidentales” nos hemos visto involucrados, siendo ellos (los sherpas) quienes hoy en día están mar­cando la pauta con las más impresionantes proe­zas: record de velocidad en ascenso al Everest (8:15 horas desde el CampoBase); record de permanencia en la cumbre del Everest (Babu Shin, 18 horas); mayor numero de ascensos al Everest (14 ascensos consecutivos). Todo esto ha sido posible porque ellos han sabido asimilar lo mejor de sus visitantes sin detrimento a una cultura ancestral, que no solo les ha permitido reforzar su identidad étnica sino los ha llevado a ser reconocidos en el mundo entero por su amabilidad, fortaleza y honestidad a toda prueba.
 Para los que ya habían visitado estos parajes, el Khumbu habría a cada paso un cúmulo de recuer­dos y sensaciones que los sumergían en un éxtasis continuo a lo largo del día, en el que el tiempo perdía cualquier referencia posible. Para los que por primera vez pisaban esta maravillosa región de montaña, un mundo totalmente desconocido per­mitía a cada uno de los 13 integrantes del grupo entregarse a su particular mundo interior, y llenarse de ese mágico mundo llamado HIMALAYA. 
 Los días fueron pasando y así también la distancia en el logro de nuestro principal objetivo “Kala Pa-tar” un resalte rocoso ubicado en una de las princi­pales aristas del Pumori, montaña esta que por su especial ubicación es considerada uno de los mejores miradores para poder observar con detalles a la diosa madre del mundo: ”Sagarmatha” El Everest. Con el pasar de los días las emociones de cada uno de nosotros se iban agudizando y con ello también la forma de interpretar y reconocer los verdaderos objetivos de un viaje a lo más recóndito de estas regiones... a lo más profundo de nosotros mismos. Al llegar a Namche, la población mas representativa de los Himalayas, aprovechamos de un merecido día de descanso, ya que la siguiente etapa del re­corrido comenzaríamos a realizarla más allá de los 4.000 metros de altura, zona en donde la marcha comenzaría a hacer mella sobre todos nosotros. Namche tiene la particularidad de ser una “gran metrópoli” en el Khumbu, sus dos ciber cafés, sus pastelerías y “discos”, la hacen el lugar predilecto de aquellos que quieren mantenerse apegados a la cotidianidad de nuestro mundo occidental; sin embargo, a partir de este lugar, otro panorama se abre al visitante y la puerta a este mundo es la majestuosa visión de la montaña más alta del planeta, custodiada celosamente por el hermoso monasterio de Thiangboche, que como atalaya en el cielo es la entrada del valle del Khumbu donde las montañas del Ama Dablam’, “Transercu”, “Tabohe”, “Lhotse”, "Everest" y muchas otras se levantan majestuosas para jugar con las nubes, el cielo y los sentimientos de sus visitantes. 

Es una experiencia absolutamente increíble, las marchas entre montañas y paisajes exuberantes, de 8 a 12 horas de duración, con diferentes niveles de dicultad e inclinación.Absolutamente extenuante, y alcanzando poco a poco la altura necesaria, con sus correspondientes descensos y ascensos necesarios para lograr la ade­cuada aclimatación para llegar con poco impacto para tu salud, a alcanzar los lugares ubicados enci­ma de los 5000 (Campamento Base del Everest) y hasta cerca de los 6000 (KalaPatar).
Que es lo mas inolvidable del recorrido, que dura 2 semanas de principio a n? Es difícil decirlo... la majestuosidad de los paisajes que se pueden dis­frutar en el transcurso del desarrollo del trekking?La asombrosa hospitalidad y espiritualidad de to­dos los habitantes de ese lugar del planeta? La satisfacción del logro en completar el recorrido, cuando mas de una vez tu cuerpo te pide que lo abandones y es solo con el poder de tu mente como puedes continuar la marcha? La profunda paz espiritual que logras alcanzar luego de hacer la travesía?
 No lo se……solo puedo armar que de todos los viajes de aventura por los diferentes rincones del mundo donde tuve la suerte de poder ir… ESTE ES EL QUE JAMAS OLVIDARE.


Para información sobre nuestro próximo "Trekking" al Himalaya, te invito a visitar el sitio:     http://delosandesalhimalaya.blogspot.com/